LA PRENSA/ARCHIVO

Amigos y enemigos del amor

La licenciada Ledia Gutiérrez brinda algunos consejos para que un matrimonio sea estable. Conocerse: Lo primero es conocerse bien durante el noviazgo, una vez conocidos se establecen los pactos, se hace un proyecto donde se establece una manera de comunicación. Se ponen de acuerdo en cuanto al lugar que va a ocupar la familia de […]

La licenciada Ledia Gutiérrez brinda algunos consejos para que un matrimonio sea estable.

Conocerse: Lo primero es conocerse bien durante el noviazgo, una vez conocidos se establecen los pactos, se hace un proyecto donde se establece una manera de comunicación. Se ponen de acuerdo en cuanto al lugar que va a ocupar la familia de cada uno, las visitas, es decir, se crea un plan de pareja, incluyendo lo económico, la casa donde vivirán, cuándo van a tener hijos, etc.

Vida sexual: La relación sexual tiene un contenido altísimo en la relación de pareja, podemos decir que un 70 por ciento, por ello entre más se hable del tema, mejor. Debe haber un lenguaje claro para las cosas que gustan y las que no gustan.

Comunicación: La pareja debe tener confianza para abordar temáticas que le gustan y las que no le gustan, nunca dejar las cosas para más tarde. Un consejo es nunca guardarse un resentimiento, un rencor, una mala interpretación, por eso después de que le pase el enojo y esté calmada, respire profundo, espere el tiempo adecuado y converse sobre el asunto.

Espacio: Dejen un espacio para seguir con el enamoramiento que los unió. Cuando hay distanciamiento y cada uno va por su lado, se pierde esa ilusión. Incluso cuando llegan los niños siempre debe haber un buen tiempo para la pareja; deben ingeniárselas para salir solos aunque sea al parque a comerse un helado. Debemos buscar ratos de intimidad donde la conversación sea fluida y no sea interrumpida por los hijos, el teléfono, etc.

Rutina: Cuando la rutina empieza a agobiarlos, ambos deben hacer de la vida un jardín floreado de todos los colores, pero ambos tienen que ponerle dinamismo a la relación.

Detalles: Estar pendiente de nuestra pareja y adelantarnos a sus necesidades sin que el otro tenga que pedir ayuda, o sorprenderla con una cena o un regalo inesperado, son detalles que alimentan la relación. Por otro lado, también debemos evitar esas pequeñeces que tanto desagradan a nuestra pareja y que a fuerza de repetirlas resultan imposibles de soportar.

Complicidad: Nuestra pareja debe ser en todo momento nuestro cómplice, debe conocer nuestros sentimientos, emociones e intimidades. Debe ser nuestro compañero y amigo que nos acompaña y nos apoya en todo momento y quien nos ame incondicionalmente sin esperar nada a cambio.

Nosotras

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí