UE retrasa negociación de política agrícola

Los ministros de Agricultura de la UE han dejado para mediados de noviembre la negociación de los asuntos que realmente complican la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) —las cuotas lecheras y el recorte de las ayudas—, en que los países no han cambiado sus posiciones. Los titulares de Agricultura comunitarios celebraron reuniones trilaterales […]

Los ministros de Agricultura de la UE han dejado para mediados de noviembre la negociación de los asuntos que realmente complican la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) —las cuotas lecheras y el recorte de las ayudas—, en que los países no han cambiado sus posiciones.

Los titulares de Agricultura comunitarios celebraron reuniones trilaterales con la comisaria europea del ramo, Mariann Fischer Boel, y con la presidencia francesa de turno de la UE con el fin de acercar posturas y propiciar un compromiso sobre la PAC el mes que viene, en concreto los días 18 y 19 de noviembre.

Aunque varias fuentes insisten en que hay avances sobre esta negociación, los países mantienen el enfrentamiento en los asuntos más políticos: el futuro de las cuotas lecheras y en lo que se llama “modulación” o recorte de las ayudas directas para traspasar el dinero a otras políticas en el campo, las de desarrollo rural.

Según la ministra española del Medioambiente y Medio Rural, Elena Espinosa, en las discusiones “se ha avanzado muchísimo” y se “han perfilado muchas páginas de lo que es el texto definitivo”, en cuestiones de “importancia”.

Espinosa ha señalado que se ha progresado en asuntos técnicos, que están casi pactados y ahora falta por cerrar “cantidades y mecanismos de aplicación”.

Por su parte, el actual presidente del Consejo de Agricultura, el ministro francés Michel Barnier, ha afirmado que hay puntos de acuerdo, pero quedan asuntos “abiertos”, como la modulación, la leche, los instrumentos de gestión del mercado y la cofinanciación de seguros o mutuas.

Tanto Barnier como la comisaria europea de Agricultura han señalado que “quedan semanas difíciles” pero es posible un acuerdo en noviembre.

En el caso de las cuotas lecheras, Bruselas propone un incremento de un uno por ciento anual y suprimirlas definitivamente en 2015; países como Alemania o Francia rechazan esta idea, mientras que otros querrían subidas superiores, como el Reino Unido (2 por ciento), Italia o Polonia; España habla de un estudio de impacto antes de cualquier subida.

En cuanto a la modulación, es decir el recorte de subvenciones directas para dar ese dinero a las políticas de desarrollo rural (cofinanciadas por la UE y los Estados miembros), la Comisión Europea quiere que llegue hasta un 13 por ciento de las ayudas, es decir un 8 por ciento más que en la actualidad (un 5 por ciento).

España rechaza esa rebaja y pide que se suavice, así como más flexibilidad para usar el dinero que se obtendría de la reducción, según ha declarado Espinosa.

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