- Hoy Fenifut lo nombrará técnico
Lo que se estaba especulando hace semanas, esta mañana posiblemente será confirmado por la Federación Nicaragüense de Futbol. Otoniel Olivas será el que tome las riendas de la Selección Nacional de Futbol para los próximos retos internacionales.
“Según la reunión que tuve con la Federación, yo estaría dirigiendo la selección a partir de mañana (hoy)”, aseguró el estratega a LA PRENSA.
Las condiciones de Olivas fueron claras. El técnico pidió dirigir al Real Estelí hasta finalizar el Torneo de Apertura de Futbol y dedicarse por completo a la selección a partir de enero de 2009.
“Pedí que se me dejara continuar con el Real Estelí hasta diciembre y a partir de enero dedicarme de lleno a la Selección Nacional”, declaró Olivas.
Una vez que Fenifut oficialice el nombramiento de Olivas, éste pretende anunciar al equipo que lo estará respaldando en el trabajo técnico-táctico y físico de los jugadores.
Hasta el momento Olivas piensa contar con la ayuda de Mario Alfaro y Carlos Traña, directores técnicos del Deportivo Ocotal y Managua FC.
Sobre esta noticia, Florencio Leiva, secretario de la Fenifut, no quiso afirmar, ni tampoco negó que esta mañana Olivas será nombrado oficialmente como técnico.
“Hicimos nuestra propuesta y hemos postulado a Otoniel como director técnico, así que el ejecutivo decidirá y mañana (hoy) se sabrá la resolución final”, expresó.
Los otros candidatos a dirigir a la tropa nica eran algunos técnicos de clubes de la Primera División, entre ellos Mauricio Cruz, del Diriangén, quien anteriormente ha dirigido a la selección sin conseguir resultados alentadores.
El estratega esteliano formó parte del cuerpo técnico de la Selección Mayor, que este año participó en la eliminatoria mundialista. Otoniel se convirtió en director técnico de nuestro balompié superior desde el año 2002 y desde entonces se ha mantenido al frente del equipo Real Estelí, con el que ha ganado cuatro títulos nacionales.
Olivas ahora tiene el gran reto de obtener buenos resultados con la selección , algo que no han conseguido sus últimos antecesores en el banquillo.