- Congrega a cientos de personas diariamente y satisface sus necesidades básicas en la vida diaria. Aquí le brindamos algunos consejos para que mantenga una cordial relación con el supermercado
Filas de estantes, filas de carretillas, filas de personas. Podría parecer que la visita al supermercado no es muy agradable que digamos. Pero usted debe descubrir que un centro de compras, es más que eso.
Es el punto donde se reúnen las soluciones a cada una de sus necesidades, es donde se encuentra con los detalles de la vida diaria y los percibe con la vista, el tacto y el olfato. Donde usted decide comprarse el jabón más oloroso con el que compartirá la ducha, o el filete que cocinará el próximo domingo junto a su familia.
Y para hacer esa visita aún más placentera para su bolsillo, aquí algunos consejos fáciles de poner en práctica:
1. No se quede con uno solo. El economista René Vallecillo recomienda hacer una encuesta para saber los precios que mantienen los supermercados. “Es bueno saber cuáles son los productos más baratos en determinado supermercado, para así hacer las compras del hogar rotativamente”, asegura.
Lo mismo recomienda Amparo Montalván, ama de casa, quien dice visitar diferentes centros de compras, según los productos que desea adquirir.
2. Producto versus marca. El experto en economía hace énfasis en que se debe decidir si lo que se busca es producto o marca, y que a partir de ahí, eso influirá en su bolsillo. “Puede ser que una marca sea más cara que otra. ¿Queremos variedad o simplemente un producto que satisfaga nuestras necesidades? La variedad se paga, requiere de mayores recursos”, explica.
3. El día indicado. No todos los días son iguales. De eso estamos claros. Pues en las compras es muy importante seleccionar un día específico. Doña Amparo Montalván asegura que va dos veces a la semana y que escoge los días en que hay buenas y provechosas rebajas.
“Se deben aprovechar los lanzamientos o impulsos de productos nuevos que normalmente son más baratos”, dice Vallecillo y agrega que uno debe adelantarse a las épocas inflacionarias. Es decir, si se sabe que el precio de algún producto subirá, se debe comprar mayor volumen antes de que esto suceda.
Entre el fin y los días de semana, Vallecillo recomienda ir los días de semana y antes de las fechas de pago, que es cuando hay menos visitantes en los supermercados y por lo tanto menos demanda. Cuando hay menos demanda, hay más rebajas.
4. ¿Cada cuánto? Doña Amparo cuenta que antes iba frecuentemente al supermercado, a veces todos los días de semana. Pero decidió planificarse y hacer una lista de lo que necesita. El economista dice que es bueno tomar el pulso de los precios de los productos cada cierto tiempo y sugiere ir al supermercado al menos una vez a la semana.
5. Primero los frijoles, después el helado de chocolate. Para evitar los excesos y el susto a la hora de llegar al cajero, es mejor comprar primero lo básico, como los alimentos y demás artículos indispensables. “Yo compro primero los granos básicos como el arroz, los frijoles y también el azúcar… Por último los antojitos como las galletas, las gaseosas…”, cuenta Amparo. Y es así como se debe hacer, según Vallecillo.