Carl Crawford corrió veloza la inicial, mientras el veterano Jamie Moyer trata de ponerlo out en un gran esfuerzo. (LA PRENSA/AP)

Indecisión y mal juicio

[doap_box title=»Rays con marca» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Carl Crawford tocó la pelota y despegó hacia primera, tratando de encender el ataque de Tampa Bay con su increíble velocidad. Mike Fitzpatrick/AP La jugada en la inicial fue apretada y el árbitro decretó quieto. Y entonces la repetición en vídeo mostró que había sido out. El sencillo de […]

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Carl Crawford tocó la pelota y despegó hacia primera, tratando de encender el ataque de Tampa Bay con su increíble velocidad.

Mike Fitzpatrick/AP

La jugada en la inicial fue apretada y el árbitro decretó quieto. Y entonces la repetición en vídeo mostró que había sido out.

El sencillo de Crawford en el séptimo inning y la atrevida corrida de B.J. Upton en las bases, momentos más tarde, ayudaron a los Rays a venir de abajo en las primeras horas del domingo antes de caer frente a los Filis 5-4 en el tercer juego de la Serie Mundial.

Pese a un impresionante despliegue de velocidad, Tampa Bay está debajo en la serie 2-1.

Upton tuvo tres de las cuatro bases robadas de Tampa Bay, empatando un récord de Serie Mundial. Los jóvenes Rays se han robado 22 bases en octubre, rompiendo la marca previa de postemporadas de 20, lograda en 1975 por los Rojos de Cincinnati y nuevamente en 1992 por los Bravos de Atlanta.

Por supuesto, había solamente dos rondas de postemporada entonces en lugar de tres, y en 1975, la serie de campeonato era a cinco juegos. Así que, por supuesto, los Rays tienen más oportunidades de correr. Pero claramente son muy buenos.

Mike Fitzpatrick/AP[/doap_box]

CLAVES DEL TERCER JUEGO DE LA SERIE MUNDIAL

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    Tomado de Espndeportes.com /FILADELFIA

    Más que por las decisiones que se tomaron, el tercer partido de la Serie Mundial pudo haberse decidido por algunas que no se hicieron. Específicamente, un cambio que no realizó Joe Maddon, el manager de Tampa Bay, y una decisión que no decretó el árbitro Tom Hallion.

    Mientras la duda de Hallion abrió la puerta para estropearle una gran noche a Jamie Moyer, la de Maddon puede haber colocado a su equipo en un túnel sin retorno esta temporada.

    Filadelfia anotó la carrera del triunfo sin sacar la pelota del cuadro en la novena entrada para vencer 5-4 a Tampa Bay en el tercer partido de la Serie Mundial del 2008, tomando ventaja 2-1 en el evento.

    Después de que Chase Utley y Ryan Howard pegaron cuadrangulares consecutivos contra el derecho Matt Garza, para dar a los Filis una ventaja 4-1 en el cierre de la sexta entrada, los Rays atacaron al veterano Moyer, quien estaba lanzando como en sus mejores tiempos en su debut en la Serie Mundial después de 22 temporadas en las ligas mayores.

    El primer bateador de la entrada, Carl Crawford, conectó rodado suave entre el pitcher y el primera base. Moyer atrapó el rodado y se lanzó de pecho para tirar la bola a Howard, y aunque Hallion declaró quieto al corredor, la repetición de televisión mostró que el tiro llegó antes que el corredor.

    Hasta esa entrada, Moyer había dominado completamente a Tampa Bay por seis entradas permitiendo una carrera y dos hits a base de rectas de 80 millas por hora y cambios de 74 millas.

    “Ciertamente, me habría gustado decretar la decisión correcta, pero esto fue una jugada cerrada. Como árbitro, nunca quieres estar envuelto en el resultado de un juego. Somos humanos y en ocasiones erramos”, dijo Hallion.

    Después de la pifia del árbitro, Moyer permitió doblete al receptor Dioner Navarro y Tampa Bay colocó corredores en tercera y segunda. Aquí, fue el turno de Maddon y éste ejecutó una decisión errática.

    Con su equipo disfrutando de la mejor oportunidad de la noche, le correspondía el turno al débil e inefectivo bateador zurdo Gabe Gross y de inmediato se planteaba la gran posibilidad de traer de emergente al veterano bateador derecho Rocco Baldelli o al dominicano ambidiestro Willy Aybar.

    Hasta ese momento, Gross tenía de 18-1 en la postemporada y aunque remolcó una carrera con elevado de sacrificio en la segunda entrada, llevaba 15 turnos seguidos sin imparables desde la Serie Divisional.

    Gross bateó un rodado por primera base que trajo la carrera de tercera y todavía agotó otro turno improductivo en el noveno para extender a 17 su racha sin hits.

    Posteriormente, Aybar bateó de emergente por Garza y recibió base por bolas, pero en sentido general, el movimiento (o la ausencia de uno) del séptimo fue opacado por la carrera que fabricó B.J. Upton para empatar 4-4 en el octavo y el posterior desenlace del juego.

    Upton pegó sencillo contra el relevista Ryan Madson, y después de que Carlos Peña fue ponchado, se robó la segunda y tercera base y anotó cuando el disparo del receptor panameño Carlos Ruiz al antesalista Pedro Feliz fue desviado.

    Con sus tres robos de la noche, Upton empató el récord en un partido de Serie Mundial y ayudó a que Tampa Bay alcanzara 22 hurtos en la postemporada, una marca de todos los tiempos.

    En el cierre de ese acto fue el jardinero Jayson Werth quien casi entierra a los Filis. Después de recibir bases por bolas y robarse la intermedia, Werth fue atrapado movido fuera de la base por el lanzador J.P. Howell con Howard en el plato.

    Pero los Filis hicieron que se borraran todos esos errores de juicio al pagarle con la misma moneda del juego rápido a los Rays en el noveno, anotando la carrera ganadora sin pegar imparables o sacar la bola del cuadro.

    El emergente Eric Bruntlett fue golpeado por Howell (0-1), avanzó a segunda por lanzamiento desviado del nuevo lanzador Grant Balfour y a tercera por tiro errado de Navarro.

    Después de dos bases por bolas intencionales consecutivas, Ruiz bateó rodado lento por tercera base, que el novato Evan Longoria no pudo manejar. Ruiz se anotó sencillo empujador y los Rays quedaron tendidos en el terreno.

    El hit de Ruiz, su cuarto en cinco turnos en los últimos dos juegos, fue apenas el segundo de los Filis en 32 turnos con corredores en posición anotadora en los primeros tres encuentros.

    Por otro lado, sólo una de las últimas ocho carreras anotadas por Tampa Bay ha sido empujada por un imparable. El puertorriqueño J.C. Romero (1-0) fue el ganador.

    “Duele perder de esa manera, no poder hacer la jugada y hundir el equipo, pero tenemos que dejar eso en el pasado y salir el domingo a buscar el empate”, dijo Navarro.

    En una noche fría y larga (el juego comenzó demorado por 91 minutos debido a la lluvia), Filadelfia pegó tres jonrones, incluyendo los bombazos consecutivos de Utley y Howard en el sexto y el primero de Ruiz desde el 16 de septiembre y el cuarto en todo el año, pero fueron las cosas pequeñas las que decidieron el encuentro.

    Eso incluye la inercia de Maddon en un punto visceral del juego. Ahora Tampa Bay está abajo en una serie de playoffs por primera vez en su historia.

    “Hemos estado en situaciones parecidas y logramos recuperarnos. El juego que perdimos en Boston después de estar ganando 7-0 fue una terrible experiencia y la superamos”, dijo Carlos Peña, quien lleva de 10-0 en la serie. “Podemos sobrevivir a esta derrota también”, concluyó.

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