- Anuncia “Plan Militar” para evitar que oposición gane en Estados claves y vuelve con supuesto atentado
El presidente Hugo Chávez dijo ayer que tiene intenciones de detener al gobernador opositor del Estado de Zulia, Manuel Rosales, como sospechoso de planear su asesinato.
Chávez presentó la acusación contra Manuel Rosales, uno de los cuatro gobernadores opositores de Venezuela, apenas unas semanas antes de las elecciones estatales y municipales del 23 de noviembre.
Rosales, dos veces gobernador de Zulia, se ha postulado como alcalde de Maracaibo, la segunda ciudad más grande de Venezuela. Contendió contra Chávez por la Presidencia en el 2006, pero el Presidente lo derrotó al obtener el 63 por ciento de los votos.
RECETA CÁRCEL
“Yo estoy decidido a meter preso a Manuel Rosales … No puede seguir al frente de la gobernación”, dijo Chávez, hablando ante un grupo de dirigentes empresariales en Maracaibo. “Manuel Rosales es uno de los que quieren verme muerto”, agregó.
El viernes Chávez dijo que su gobierno podría preparar un “plan militar” contra Rosales si éste y sus partidarios ganaran la gobernación y las alcaldías del Estado Zulia (noroeste) en las venideras elecciones regionales.
“En el caso, que sería terriblemente nefasto de que Manuel Rosales y sus mafias triunfaran, tendríamos que empezar a hacer un plan, incluso militar”, sopesó Chávez durante un acto de campaña de su partido en Zulia, asegurando que Rosales aprovecharía la victoria para desestabilizar al país.
Ante un eventual triunfo de Rosales, quien le disputó la Presidencia en 2006, el mandatario pidió a sus seguidores “hacer todo lo posible para que nuestro proceso revolucionario siga siendo pacífico”, pero recordó “que tenemos las armas por si acaso”.
Rosales dijo que las acusaciones carecen de fundamento y acusó a los aliados de Chávez de usarlas como un mecanismo para atraer la atención pública y desviarla de problemas como la inflación superior al 10 por ciento y los altos índices de delincuencia, antes de las elecciones.
SUSPENDE VIAJE A CUMBRE IBEROAMERICANA
Chávez por su parte insiste en que corre riesgo y suspendió un viaje a El Salvador, para la Cumbre Iberoamericana, de la próxima semana, porque el gobierno del presidente Tony Saca no podía garantizar su protección.
El Presidente también acusó a Rosales de corrupción, señalándolo como un gánster “peor que Don Corleone”, el personaje de las películas de El Padrino.
La campaña de Rosales no hizo comentarios sobre las acusaciones de Chávez.
Los aliados del Presidente han acusado a Rosales durante las últimas semanas de planear un atentado contra Chávez, pero las autoridades no han presentado evidencias que relacionen al gobernador en el supuesto complot.
Desde que Chávez asumió el mando en 1999, en reiteradas ocasiones ha acusado a sus oponentes de conspirar junto a Washington para matarlo.
En septiembre, las autoridades arrestaron a dos personas en Zulia por supuestamente planear el asesinato de Chávez, atacando el avión presidencial con un arma antitanques. El Ministro de Justicia, Tarek El Aissami, dijo entonces que dirigentes opositores podrían estar implicados en la intentona.
Chávez dijo que “no es una coincidencia” que las armas fueran encontradas en Zulia.
Casi 17 millones de venezolanos han sido convocados a las urnas para elegir gobernadores, alcaldes y legisladores municipales.
Caracas y 17 Estados del país son gobernados por el oficialismo, mientras que en otros cuatro lo hacen disidentes y la oposición gobierna en dos.
Las últimas encuestas indican que los opositores podrían ganar entre cinco y siete gobernaciones en estos comicios, a los que Chávez calificó de “cruciales” para continuar con su proyecto de instaurar el socialismo en Venezuela.
El mandatario, lanzado de lleno a la campaña proselitista con miras a las elecciones locales del 23 de noviembre, denunció que “Rosales es una ficha del imperialismo y su plan (…) para el 2009 es liquidar, derrocar a Hugo Chávez”.