- Reservas de alimentos son las más bajas de los últimos 30 años
El Día Mundial de la Alimentación se conmemoró ayer con diversas actividades y sobre todo con llamamientos en favor de los cerca de mil millones de personas que pasan hambre, un número en aumento por factores como la crisis financiera.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a una mayor cooperación entre gobiernos, empresas y sociedad civil para afrontar esa “colosal tragedia humana”.
Aunque en varios países latinoamericanos se conmemoró la fecha, el protagonismo en el Día Mundial de la Alimentación lo tuvieron los organismos internacionales.
Ban señaló que 75 millones de personas más han sido empujadas “hacia el abismo del hambre y la pobreza” a causa del encarecimiento de los combustibles, la crisis alimentaria, los efectos del cambio climático y los efectos de las turbulencias financieras.
Hoy la cifra de hambrientos ronda los 923 millones de personas.
“Son asuntos de vida o muerte que se deben afrontar con planteamientos serios y actuaciones firmes”, indicó Ban.
Por su parte, el director general de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Jacques Diouf, dijo en Roma que en medio de la actual crisis financiera tan sólo se mantiene el 10 por ciento de los 22 millones de dólares prometidos por diversos países para ayudar a erradicar el hambre.
El contraste entre las dificultades para cubrir esa cifra y las sumas millonarias que cada día se anuncian para rescatar a los bancos en problemas no pasó inadvertido en esta fecha.
“Es importante que recordemos a los políticos que la crisis de alimentos y el hambre es real, y que debemos abordarla con la misma urgencia con la que estamos atajando la económica”, afirmó el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan.
EGOÍSMO Y ESPECULACIÓN
El Papa Benedicto XVI mencionó la falta de determinación “para frenar el egoísmo de los Estados y grupos de países para poner fin a la especulación desenfrenada que afecta a los mecanismos de precio y consumo” como una de las razones de que coexistan “la abundancia y la penuria”.
También citó “la carrera por el consumo”, que —dijo— “no se detiene, a pesar de una menor disponibilidad de alimentos”.
Según datos del Programa Mundial de Alimentos, las reservas globales de alimentos básicos se encuentran en su nivel más bajo de los últimos 30 años.
Para el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, el aumento del hambre en el mundo no es porque la producción de alimentos sea insuficiente, sino porque el sistema de producción actual está obsoleto y hay una “brecha entre los precios del productor y los que paga el consumidor”.