- Rays empujan a Medias Rojas al pie de la tumba
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Después de una paliza 9-1 el lunes, los Medias Rojas jamás imaginaron que podía ocurrirles algo peor. Pero sucedió. Anoche fueron masacrados 13-4 por los Rays de Tampa, que no dejan de provocar asombros.
Y no sólo fueron humillados ante su propio público, que no tuvo una sola razón para emocionarse, sino que fueron empujados con brusquedad hacia la tumba, mientras Tampa, con ventaja de 3-1 en la serie, está a un paso del clásico de octubre.
La rayería de la tropa de Florida fue infernal contra el nudillista Tim Wakefield y todos los que le siguieron en la colina, mientras Andy Sonnenstine hacía una gran presentación y se anotaba el triunfo.
Entre los 14 cañonazos coleccionados por los Rays, resaltan cinco metrallazos de Carl Crwaford, lo mismo que jonrones de Carlos Peña, Evan Longoria y Willie Aybar, en quienes se concentró la mayor cuota de explosividad en la alineación.
Tampa Bay no anduvo con cuentos y en el propio inicio se lo hicieron saber a Wakefield con los tablazos de Peña y Longoria para un rápido 3-0 que hizo lucir aquello como una práctica de bateo.
En el tercero Crawford pegó el segundo de sus cinco hits y luego Aybar se voló el “monstruo verde” para un 5-0 que expulsó a Wakefield y forzó el ingreso de Justin Masterson.
Los Rays no repararon en eso y menos en un jonrón de Kevin Cash que puso el score 5-1. La respuesta fue tubey de Crawford y sencillo de Aybar para el 6-1.
En el sexto, un operativo de seis anotaciones, iniciado por triple de Jason Bartlett, movió el marcador hasta 11-1, mientras Masterson entregaba las brasas a Manny Delcarmen y éste a Javier López, pero no hubo pausa.
David Ortiz, que ha pasado inadvertido, dio triple y anotó por rola para un transitorio 11-2, que molestó más a los Rays, que anotaron dos veces en el octavo y ni se percataron que Boston hizo lo mismo en el noveno para un marcador final de 13-4, que explica claramente la superioridad de la tropa de Tampa.