- Nobel de la Paz a ex presidente que ha mediado en guerras desde hace 30 años
El Premio Nobel de la Paz 2008 se fue al ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, un avezado mediador en conflictos internacionales, y cerró así la gran semana de unos preciados galardones, acostumbrados a sortear polémicas y a rendir honores al saber científico y el buen hacer humano.
Ahtisaari, un habitual de las listas de los Nobel desde hace unos años, vio finalmente reconocida su labor y la de su organización, Iniciativa para el Manejo de Crisis, que han mediado en conflictos de medio planeta, desde Banda Aceh (Indonesia) a Kosovo y Namibia.
Su nombre quedó inscrito en la nómina de galardonados como sucesor a dos apóstoles del ecologismo: el ex vicepresidente de EE.UU., Al Gore, y el presidente del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, el indio Rajendra Pachauri, ganadores de 2007.
La decisión a favor del político finlandés decepcionó a quienes esperaban una apuesta arriesgada a favor de activistas chinos como Hu Jia o la abogada chechén Lidia Yusúpova, con el consiguiente mazazo que habría sido para China o Rusia, respectivamente.
El Nobel encrespó sin embargo, a Moscú, que lo vio como una justificación del reconocimiento a Kosovo, y más aún a un hermano del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, quien se mostró “indignado”.
Con el Nobel a Ahtisaari, Oslo reconoció que este año no hay un proceso de paz que premiar, razón de más para reconocer a los incansables que siguen y seguirán apostando por la resolución pacífica de conflictos.
PREMIO A LA TRAYECTORIA
Ahtisaari declaró ayer en una rueda de prensa en Helsinki que este prestigioso galardón “es el premio a toda una vida”.
“Este premio es un reconocimiento a todo lo que he hecho a lo largo de mi vida”, dijo emocionado Ahtisaari, diplomático, de 71 años, que ha dedicado más de tres décadas a promover la paz en varios países en conflicto de tres continentes.
Ahtisaari ha protagonizado una larga lista de mediaciones exitosas, que incluyen el proceso de independencia de Namibia, que culminó en 1990 y el conflicto armado de Aceh (Indonesia), además de haber colaborado en Irak, Irlanda del Norte, la antigua Yugoslavia, Asia Central y África.
Ahtisaari hizo un breve repaso a sus más de 30 años de esfuerzos, y recordó los mejores y los peores momentos vividos.
“Mi experiencia más traumática ocurrió en Namibia, cuando más de 300 personas murieron en un ataque de la SWAPO (la Organización del Pueblo de África del Suroeste). Luego conseguimos controlar la situación y todo fue más fácil”, señaló.
Como uno de sus momentos más felices recordó la firma en Helsinki (Finlandia) del acuerdo de paz entre el Gobierno indonesio y el rebelde Movimiento para la Liberación de Aceh (GAM), después de tres décadas de conflicto armado.
El Premio de la Paz cerró la Semana Nobel —el último premio, de Economía, se anuncia el lunes— y siguió al de Literatura al francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, una decisión polémica que provocó confusión y rechazo. En parte, porque pese a ser uno de los más prolíficos escritores vivos en lengua francesa, no todo el mundo está dispuesto a reconocer que no ha leído un libro suyo.