- Centroamérica carece de una plataforma económica y social para enfrentar la crisis económica que atraviesa Estados Unidos, concluye el informe del Programa Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible, que fue presentado anoche en Managua. El estudio aborda temas claves como la seguridad alimentaria, salud, educación y nutrición
A pesar que la pobreza en Centroamérica disminuyó un cinco por ciento entre 2003 y 2007, todavía más del 46 por ciento de la población regional vive en condiciones de pobreza, pandemia que se acentúa más con el predominio de un sistema laboral precario y de baja productividad.
Así lo muestra el Informe del Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible, elaborado por diversos organismos internacionales, entre ellos la Organización Mundial de la Salud (OMS), las universidades estatales reunidas en el Consejo Nacional de Rectores de Costa Rica y la agencia Danesa de Cooperación Internacional (Danida).
El director del Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible, Miguel Gutiérrez, considera que aunque el panorama económico para Centroamérica es poco alentador, debido a la crisis económica que atraviesa el mundo por el encarecimiento de los alimentos y el carburo, la región ha disminuido la desnutrición y la mortalidad infantil, y ha mejorado la protección del medio ambiente y el perfil educativo laboral.
Por pequeños, esos avances económicos y sociales son opacados por los rezagos históricos que tiene la región en materia de inversión en educación y salud, fortalecimiento institucional, generación de empleo y acceso a tecnología.
Gutiérrez considera que a Centroamérica le falta una plataforma económica sostenible, para enfrentar los altos precios de los alimentos, los carburantes y la crisis en Estados Unidos. Por tanto, todavía es prematuro para descifrar el futuro económico de la región.
El informe está siendo presentado en cada país de Centroamérica y anoche le correspondió a Nicaragua.
¿Cuánto ha avanzado Centroamérica en la lucha contra la pobreza?
Recuperamos el nivel histórico de reducción de la pobreza que habíamos alcanzado en 1980, que es el punto más bajo de la historia centroamericana, según los niveles de pobrezas. En aquel momento era el 50 por ciento de las personas en condiciones de pobreza; en los ochenta la pobreza pasó a un 60 por ciento y durante los noventa logramos reducir al viejo nivel, al 50 por ciento. En los años más recientes redujimos al nivel histórico más bajo, pues, pudimos bajar cinco punto porcentuales. Según las mediciones más recientes, estaríamos en un 46 por ciento de las personas en condición de pobreza. Ese es un logro muy importante.
¿A qué se debe esa situación?
Bueno, venimos de una época de crecimiento, de mayor inversión social, de cierta mejoría, por ejemplo, en los niveles educativos de las personas centroamericanas, mayores oportunidades económicas, etcétera.
Pero a pesar de esa mejoría, vemos que países como Nicaragua continúan cayendo en términos de competitividad, según el último informe del Banco Mundial.
Claro, imagínese lo que significa en términos de productividad que un 46 por ciento de personas vivan en condiciones de pobreza. La gente en esas condiciones tiene bajos niveles de escolaridad y la producción moderna exige niveles educativos mayores. En el Informe sobre el Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible se plantea que alrededor del 41 por ciento de la fuerza laboral centroamericana tiene una condición precaria de trabajo, eso debido al subempleo visible e invisible. O sea, hay gente que gana menos de las horas laborales que quisiera, o bien gana menos de lo que es un salario mínimo. También se conoció que el 38 por ciento de la fuerza de trabajo tiene primaria incompleta o menos, y un 58 por ciento tiene primaria completa o menos. Si usted ve, con seis años de educación no alcanza para un empleo moderno. En ese sentido la competitividad es afectada por el esfuerzo que hacen los países centroamericanos en materia educativa. Sin embargo, es importante reconocer que en los últimos años los países de la región están empezando a hacer un esfuerzo por invertir más recursos en educación y salud. Hay un incremento en la inversión social, pero con diferencias muy notables.
¿En qué consisten esas diferencias en inversión social, entre los países de la región?
El que menos gasta con respecto al que más gasta, es una séptima parte por persona. Eso significa que existe asimetría. Usted tiene países con mayores capacidades de competencia que otros. En general, uno podría asociar menos capacidad de competir a los países ubicados en el centro norte del istmo, y a los de mayor competencia a los ubicados en el sur de Centroamérica. Nicaragua estaría ubicada en el bloque centro-norte.
¿ Cuál es la posición de Nicaragua en el tema de inversión en educación?
En términos de educación, Nicaragua no es la más rezagada porque ha demostrado un esfuerzo importante en los programas de alfabetización y eso ha tenido un buen impacto. Hay otros países de la región que tienen a una buena parte de su población analfabeta.
¿ En materia de crecimiento económico, cuál es el diagnóstico de la región, según el informe?
Tenemos un crecimiento económico, en tema de inversión extranjera directa, muy importante. Pero es más importante destacar el papel de las remesas en la estabilidad macroeconómica de los países centro y norte de la región. Estaríamos hablando de un flujo de inversiones de 10 y 12 mil millones de dólares. Hay varios países donde el volumen de las remesas es superior a la inversión extranjera directa, incluso a veces es superior al volumen de las exportaciones.
Vemos que las remesas son una pieza clave en la economía centroamericana. ¿Eso la hace más vulnerable a la crisis financiera que vive Estados Unidos?
Aunque el informe que estamos presentando no aborda ese aspecto, el tema se deberá analizar desde la perspectiva del empleo en los Estados Unidos. Como usted sabe, estamos en la mayor situación de desempleo en ese país. Eso podría afectar a centroamericanos que están allá, ya sean documentados o indocumentados. En ese sentido, el impacto que pueda tener en las remesas puede ser muy importante. Ya hay una medición sobre México y lo que dicen es que se ha reducido un cinco por ciento el envío de remesas.
Pero en el caso de Centroamérica, ¿qué se puede esperar con el flujo de remesas?
No hay estimaciones que se puedan plantear todavía. Los centroamericanos ocupan en Estados Unidos los perfiles de empleo que no son muy elevados, ni son los ingresos más altos. Probablemente se trate entonces de un impacto no tan amplio, porque se está afectando los niveles más bajos de remuneración.
¿Y cuál es el futuro de la inversión extranjera procedente de Estados Unidos, hacia Centroamérica?
Es relativo. Estamos hablando de valores relativamente pequeños de orientación de inversión directa norteamericana. En este momento los inversionistas estadounidenses están buscando los nichos de mercado, en donde se ofrezca mayor seguridad y eso pudiera más bien atraer a mayor inversión de ese mercado hacia Centroamérica. Pero esa perspectiva puede ser afectada por el tema de los altos precios de los alimentos y los hidrocarburos, que golpean la balanza de pagos de nuestros países.
La crisis de Estados Unidos se desarrolla en momentos que el mundo está siendo abatido por el alza de los alimentos. ¿Cómo afectará esa situación el tema de la desnutrición regional?
El capítulo que trabaja el tema de la seguridad alimentaria y nutricional lo que nos dice es que Centroamérica estaba logrando niveles de seguridad nutricional y alimentaria mayores, pero no sobre la base de la producción local, sino sobre la base de la importación. Al crecer los precios de los alimentos, tenemos una presión muy fuerte sobre la capacidad de compra y en este caso sobre los sectores más pobres. Por eso, lo que se está recomendando es subsidio de los alimentos, programas de producción de alimentos masivos.
¿Cuánto ha avanzado la región en la reducción de la tasa de desnutrición?
Se señalan asuntos graves. Hay un mapa que nos dice que hay una concentración de más del 40 por ciento de desnutrición crónica en la niñez centroamericana. Nicaragua está en la posición medio.
¿Cómo evaluaba el sistema productivo de la región?
El nivel de productividad de Centroamérica es bajo. Hay algunos países que se han especializado más bien en maquilas y la producción agropecuaria, y esos no tienen mucha ventaja, ni logran insertarse fácilmente en la economía mundial. Hay otros países que se están especializando. Por ejemplo, El Salvador se ha orientado a ser un centro de servicios, como Panamá, como un centro de servicios financieros. También como Costa Rica, que se ha especializado en la fabricación de chips de computadores.
¿Cuáles son los países que mostraron una mejoría en sus economías?
En materia económica, quienes lograron recuperar el ritmo de progreso que se traía desde los (años) sesenta, son Panamá y Costa Rica. Eso, debido a que están invirtiendo en el capital humano, salud, la educación de la gente, infraestructura, que son asuntos claves para lograr el progreso.