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El cronómetro marcó 17.34 segundos tras el paso por la línea de meta para Vanessa Benavides, una joven atleta que aunque no puede ver la medalla de oro que ganó, la siente en su corazón.
Benavides, una joven de 15 años con deficiencia visual, participará en los II Juegos Deportivos Centroamericanos para Estudiantes con Discapacidad que inician hoy en Managua. Ella, además, es la dueña del récord centroamericano en los 100 metros planos.
Esta atleta de piel morena, cabello negro y de piernas fuertes, características de una corredora, al igual que otros atletas con discapacidades, dice sentirse orgullosa por poder representar a Nicaragua en esta competencia internacional.
A parte de las medallas que obtiene en las competencias, una de las cosas que más le gusta a Benavides de la práctica del deporte es “el compartir con otras personas con mi misma discapacidad”.
Esta jovencita practica atletismo desde hace un año, y el año pasado consiguió el primer puesto y la marca en los 100 metros planos, en la primera edición de estos juegos que se realizó en Guatemala.
Y es que estos atletas tienen una gran calidad competitiva. El año pasado la selección nicaragüense obtuvo el segundo puesto en el medallero, con 35 preseas, frente a 32 de Panamá, pero los canaleros tuvieron una presea dorada más que la tropa nica, por lo que se quedaron con el primer puesto.
Pero además de Vanessa, hay otros atletas que han logrado éxitos gigantescos en el atletismo. Meyling Martínez, una joven con deficiencia auditiva, sumó cuatro medallas de oro para Nicaragua el año pasado en Guatemala, además de imponer récord en los 100 metros planos entre competidores con su misma deficiencia.
A diferencia de Benavides, quien es algo tímida, Martínez es una muchacha carismática y con un espíritu competitivo muy fuerte. “Practicamos todos los días. Quiero participar más, más y más”, expresó con euforia esta joven atleta.
Además de competir en estos juegos para estudiantes con discapacidades, Martínez iba a ser parte de la delegación nicaragüense que recién participó en los Juegos Centroamericanos Estudiantiles en Honduras y El Salvador, pero una lesión en uno de sus tobillos le impidió asistir a este evento.
Pero ahora Meyling podrá honrar a nuestro país en estos juegos. Y es que aunque no puede escuchar, está al mismo nivel de competencia de otros atletas, a los que se les llama convencionales, como una muestra de que las personas con discapacidades no son distintas a cualquier otra persona.
“Estoy pensando en que quiero ganar. Yo estoy segura de que ganaré”, señaló con una seguridad imbatible Martínez. Everth Sánchez, un atleta con deficiencia intelectual, es otro joven que actuará en este torneo, y con mucha confianza ha dicho que lo que más le gusta del deporte es ganar medallas. “Voy por el oro”, expresó con determinación.
Uno de los testigos y responsables del éxito de estos muchachos es Wilfredo Martínez, entrenador de los atletas del Melania Morales. “El trabajo es duro, pero también es gratificante porque ellos han logrado obtener bastantes medallas a las que han asistido”, dijo con orgullo Martínez, que además de tener la capacidad para orientar deportivamente a estos jóvenes, debe conocer las deficiencias de estos pequeños y adecuar los entrenamientos según sus necesidades.
Pero estos jóvenes no sólo se dedican al deporte, además de eso, son estudiantes y como tal se les exige, según dijo Dionisio Zeledón, responsable del Deporte Especial del Instituto Nicaragüense de Deportes. “A ellos como estudiantes se les exige buenas calificaciones para que puedan participar en estos juegos”, comentó.
Zeledón además es parte del Comité Organizador de este evento y le da el mérito a los padres de estos atletas y sus profesores por la participación de los mismos. “Sin el apoyo de los padres de familia, los profesores de educación especial y directores de estos centros la participación de nuestro país no podría ser posible”, señaló.
El respaldo de los padres y de aquellas personas que trabajan en las escuelas especiales es una pieza fundamental. Son ellos los que motivan a estos jóvenes para hacer deporte y son ellos quienes ayudan a los mismos entrenadores para que la preparación de estos muchachos se haga de la manera precisa. “Vamos Everth, siga, siga”, gritaba María Soledad Marín, maestra del Colegio Melania Morales.
Marín expresó su admiración por estos jóvenes, que tienen un empeño gigantesco y unas ansias por conseguir el triunfo en este torneo. “Si por ellos fuera, estarían aquí metidos todo el día y de lunes a viernes”, dijo entre risas la maestra que ha hecho el papel de intérprete para la entrevista con Martínez.
LA MEJOR TERAPIA
El deporte es una medicina general que nos ayuda en nuestro desarrollo físico y psicológico, y además es una forma de distracción. Para los atletas con discapacidades físicas es más que eso. Es la mejor terapia que pueda existir para su desarrollo.
El doctor Leonardo Juárez, del Instituto Médico Pedagógico de Los Pipitos y organizador de los Olimpipitos, comentó a LA PRENSA que la práctica deportiva les ayuda a estos jóvenes a superar algunos aspectos de su deficiencia y además les ayuda en su carácter.
“Estos muchachos se benefician mucho de los deportes, desarrollan su autoestima, su trato social”, indicó Juárez. “Si se llega a realizar sistemáticamente, tanto los entrenamientos como las competencias, ellos desarrollan la disciplina, su parte motora, su destreza de comunicación”, señaló este doctor, que al hablar de su trabajo muestra un apasionamiento total.
El trabajo del doctor Juárez, junto con otros de sus colegas en este centroamericano, será hacer un estudio para confirmar la categoría de competencia de estos atletas. En el caso de los atletas con discapacidades las categorías son más amplias. Se dividen los niveles de competencia por rango de edad, por discapacidad y por severidad de su discapacidad.
“Un atleta con deficiencia intelectual moderada no sabe leer ni escribir, no sabe direcciones, no puede transportarse solo. El leve sabe leer y escribir, se viste correctamente, se desplaza por toda la ciudad”, explicó Juárez.
A las competencias de los atletas con discapacidades se les cataloga de bajo rendimiento porque los niveles de exigencia no son tan altos por las características de estos deportistas. “Se les dicen de bajo rendimiento porque no se les puede exigir por sus condiciones, pero su empeño es de alto rendimiento”, señaló el médico.
¿QUÉ MÁS HAY?
Los atletas con discapacidades físicas inician hoy la lucha por las medallas en los Juegos Centroamericanos para Estudiantes con Discapacidades. Pero ¿qué más hay para estos atletas después de este evento? Dionisio Zeledón, responsable del Deporte Especial del IND, habló con LA PRENSA sobre el trabajo a futuro con estos jóvenes.
Zeledón explicó que se está trabajando de la mano con el Comité Paralímpico, y que una vez que estos atletas pasen el rango de edad para estas competencia y ya no estén a cargo del IND y el Ministerio de Educación, será esta otra organización la que les dé seguimiento.
“El próximo año tenemos previsto a asistir al campeonato mundial juvenil, que se va a realizar en Colombia. Ya confirmamos ocho atletas, dos de cada discapacidad”, señaló Zeledón.
También está prevista la asistencia los Juegos Centroamericanos Mayores del 2010 en Costa Rica. Pero la meta va mucho más allá. “A estos muchachos se les va a dar un seguimiento, porque esperamos presentar en el 2012 al menos cuatro atletas en los Juegos Paralímpicos de Londres”, indicó el dirigente.