- Falta más trabajo, pero la semilla ha sido sembrada y se esperan frutos
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Ávila y compañía quedan satisfechos
Rafael Ávila se ha marchado dejando pavimentada unas cuantas calles de nuestra pelota que se encontraban con huecos profundos producto de la lluvia de desinterés —o inoperancia— de quienes han conducido este deporte.
Ávila, de 78 años y vicepresidente de Operaciones para América Latina de los Dodgers de Los Ángeles, cubrió durante dos semanas con un asfalto de comprobada calidad los conocimientos de unos 25 entrenadores del país.
Junto a cuatro coaches dominicanos (todos involucrados con organizaciones de las Grandes Ligas) coordinó la III Clínica Internacional de Beisbol, que impulsó la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua, las Ligas Mayores (MLB), American College, Alcaldía de Managua, entre otras instituciones.
Ávila, de origen cubano y nacionalizado estadounidense, es reconocido por ser el pionero de las academias de desarrollo de talento de beisbol en República Dominicana, actualmente la principal industria latina de exportación de peloteros para las Grandes Ligas.
MEJOR APROVECHADA
La visita de Ávila ha sido —quizás— la mejor aprovechada por los entrenadores nicaragüenses entre las tres clínicas que se han realizado en el país, coinciden muchas personas involucradas en este programa de la MLB.
“La verdad, considero que hasta el momento —por la cantidad de tiempo y la calidad de los instructores que tuvimos— es la mejor clínica que se ha impartido”, dice Sandy Moreno, mánager del Bóer-American College.
“Y no lo digo yo, solamente. Es el sentir de todos los que recibieron las charlas con el señor Ávila. Se sienten que han aprendido y avanzado mucho y que tienen la capacidad de transmitir los conocimientos a los jugadores”, añade Moreno.
Y precisamente “aprender” y “avanzar” era justamente lo necesario. “Algunos sabían de la pelota, pero no tenían las herramientas que les permite ejecutar sus conocimientos en el campo con los jugadores”, señaló Ávila.
APRENDIENDO LO BÁSICO
Durante las dos semanas de capacitación, los instructores recalcaron sobre el poco interés que las autoridades correspondientes tuvieron alrededor del desarrollo de los entrenadores y peloteros de las pequeñas ligas.
“Nosotros nunca tuvimos la oportunidad de aprender todo esto cuando éramos más jóvenes. Quizás la historia de nuestro deporte fuese distinta, pero ni modo”, comentó el ex pelotero y ahora entrenador Francisco Javier Moreno.
La clínica consistió en compartir cómo han evolucionado las técnicas básicas del beisbol, desde cómo agarrar un bate, pasando por cómo tocar una bola y hasta la posición de un receptor ante un fly.
Y lo anterior se enseñó no solamente a los jugadores, sino principalmente a los entrenadores, porque muchos desconocían las técnicas apropiadas, y sobre todo, a transmitir esas enseñanzas a sus peloteros.
“Cuando se dominan los pequeños detalles del beisbol, se domina el juego”, les decía Ávila a los técnicos.
EL CARIBE PRESENTE
Uno de los mayores logros alcanzados durante esta jornada de aprendizaje ha sido la participación de coaches originarios de la Costa Caribe, de donde se estima ha existido mayor abandono del beisbol.
“Es importante señalar que nuestros amigos de la Costa recibieron esta clínica, porque sabemos que el talento que se puede explotar allá es excelente”, dijo el representante de las Grandes Ligas en Nicaragua, Jorge Luis Ayestas.
El mismo Ávila comentó que la Costa Caribe de Nicaragua está entre los planes de desarrollo de las Grandes Ligas. “Estamos preparando el camino para ir allá. Sabemos que allá hay mucho talento”, dijo.
SIEMPRE SE APRENDE
Orlando O’Farrill, de 86 años, fue el entrenador de mayor edad que recibió el curso y la persona que ha atestiguado los cambios que sufrido la pelota nicaragüense en los últimos 50 años, al menos.
O’Farrill, un ex pelotero de origen cubano y conocido por su paso por las llamadas Ligas Negras de Estados Unidos (durante la época de la segregación racial), fue coach de la Selección Nacional de Nicaragua en la década de los setenta.
“He visto los cambios en el beisbol de Nicaragua y qué tipo de atención se ha tenido, y puedo decir que en esta clínica se aprendió muchas cosas que yo no sabía”, dijo el ex jugador y ahora entrenador.
“El beisbol de antes se jugaba mucho a la brava. Claro, había técnica, pero eran pocos los que sabían, y los que mandaban en ese tiempo no se preocupaban por enseñar a los entrenadores, sólo en competir en los torneos”, dijo.
“Lo que el señor Ávila nos ha enseñado es lo mismo, pero más perfeccionado, y sin eso no se puede avanzar mucho. Yo aprendí mucho, y creo que seguiré aprendiendo”, agregó.
Javier Moreno, a quien Ávila scouteo durante sus tiempos de pelotero, comentó que ha sido importante la disposición que mostraron los entrenadores en aprender, pese a la experiencia de muchos de ellos, algunos con experiencia como jugadores.
LA CAUSA DEL ATRASO
Nicaragua no tiene lo que ha conseguido República Dominicana. Y no estamos hablando de talento, solamente. Se trata de trabajo en el desarrollo de las aptitudes de los peloteros juveniles, según valoró Ávila tras su jornada exhaustiva.
“Nicaragua tiene el material humano, pero nunca puso atención al desarrollo. Por eso no ha tenido peloteros firmados en la misma medida que otros países latinos”, recalcó una y otra vez.
“He visto mucho talento y también errores, propios de la falta de una atención especial al beisbol menor. Pero estamos para eso, para compartir lo que hemos aprendido y lo que se aplica en academias de Dominicana, y creo de manera firme que Nicaragua verá los frutos de este esfuerzo que realizan las instituciones nacionales y las Grandes Ligas”, señaló Ávila.
VIENE MÁS
De acuerdo con Ayestas, el respaldo de la MLB continuará de modo sostenido en Nicaragua, y en las próximas semanas se anunciarán los nuevos proyectos, que incluirán por supuesto, nuevas clínicas.
Vienen más cosas, esta ayudará no va a parar aquí, la MLB está interesada en Nicaragua, ha creído en la transparencia de los dirigentes de la pelota juvenil y en el talento de lo jugadores.
LA PRENSA ha conocido que la Embajada de Estados Unidos traerá a Cal Ripken, uno de los más grandes peloteros del beisbol, y su visita también debe ser de mucho provecho.