- Senado EE.UU. vota por otorgar US$700 mil millones para superar crisis
Tras un fracaso espectacular, el multimillonario paquete de rescate financiero de 700 mil millones de dólares recuperó algo de aire anoche al ser aprobado abrumadoramente en el Senado y ganar terreno en la Cámara Baja, donde disminuyó el número de republicanos que se oponen a él.
Los senadores (entre ellos los candidatos a Presidente, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain) le añadieron exenciones fiscales al proyecto de rescate y otras medidas para hacerlo más atractivo, antes de aprobarlo por un amplio margen de 74-25, un mes antes de las elecciones para Presidente y congresistas de Estados Unidos.
Con todas las adiciones, aceptadas a regañadientes por los senadores, la “Ley de Estabilización Económica” pasó de 102 páginas en su versión original del lunes, a un total de 451 páginas.
Pero, el eje central del acuerdo es que el Departamento del Tesoro podrá adquirir la deuda de mala calidad de los bancos por importe de hasta 700 mil millones de dólares.
De ellos, tendrá 250 mil millones disponibles de inmediato y otros 100 mil millones si el presidente George W. Bush lo considera necesario. El Congreso puede retener los 350 mil millones restantes si no está satisfecho con el desempeño del programa. Desde la Casa Blanca hasta los pasillos del Congreso, el mensaje ha sido el mismo: no cerrar el grifo de los préstamos.
AHORA A LA CÁMARA BAJA
En la Cámara de Representantes sus líderes trabajaban a todo vapor para convencer a sus colegas con el fin de que aprueben la medida mañana, apenas días después de que los legisladores sorprendieron al mundo al rechazar una versión previa, lo que provocó el desplome de los mercados bursátiles globales. En la Cámara se espera que el proyecto no sea tumbado, como pasó el lunes sumiendo a las Bolsas de Valores del mundo en una crisis de incertidumbre sin precedentes en los últimos años.
El programa que se ha sometido a votación incluye una cláusula sobre reducciones tributarias, una medida que ha ayudado a conseguir el voto de los republicanos. Otra de las modificaciones permite aumentar los seguros federales aplicados a los depósitos, de un máximo de 100 mil dólares a 250 mil dólares.
OBAMA Y MCCAIN VOTAN SÍ
Obama y McCain han asistido a la sesión por su condición de senadores. El candidato demócrata a la Presidencia subrayó la necesidad de sacar adelante el plan, para que los fondos públicos comiencen a llegar a Wall Street.
La crisis financiera, dijo Obama, “no es sólo una crisis de Wall Street, es una crisis americana”. Similar mensaje lanzó el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, quien ha advertido que “no actuar no es una opción”. El plan “no es sólo para Wall Street, también es para la nación”, dijo.
El plan original presentado por el presidente Bush solicitaba en apenas tres folios al Congreso una petición para poder inyectar 700,000 millones de dólares del Tesoro en activos hipotecarios en manos de bancos, lo que en términos prácticos supondría la mayor intervención de la historia de Washington desde la Gran Depresión de los años 30.
El presidente George W. Bush había lanzado en las últimas horas una ofensiva política para lograr que su plan no naufragara.
Así, se entrevistó con senadores demócratas y republicanos para asegurarse que votaran a favor del paquete de ayudas.
Tras el fracaso del lunes, cuando el plan fue rechazado contra pronóstico en la Cámara de Representantes, por políticos de ambos partidos, la Casa Blanca ha redoblado los esfuerzos para que el fracaso no se repita.
Además, de Obama y McCain, dieron el sí a este proyecto —que supone la mayor intervención estatal en la empresa privada en varias décadas— Joe Biden (compañero de fórmula de Obama) y Hillary Clinton. El senador Edward Kennedy, enfermo de cáncer cerebral, no estuvo presente.
Durante el debate los senadores pintaron un panorama sombrío si se rechazaba el plan, en momentos en los que tanto los negocios como los consumidores afrontan restricciones de crédito.
“Estamos en una situación muy peligrosa en la que las instituciones financieras en todo el país temen prestar dinero… Eso significa que si no actuamos será más difícil para los estadounidenses” conseguir préstamos, explicó Obama antes de la votación.
“Podríamos ver el cierre de miles de negocios, la pérdida de millones de empleos, a lo que seguiría una larga y dolorosa recesión”, advirtió el senador demócrata por Illinois.
Para ablandar a quienes se oponen al “rescate” financiero, el Senado incluyó medidas como alivios fiscales que benefician al ciudadano medio, relacionadas con la protección de los depósitos bancarios.