- Frente a Howard, Delgado y Pujols
Desde que aterrizó en Los Ángeles, Manny Ramírez le inyectó el poderío al bate que necesitaban los Dodgers y los llevó a la postemporada.
Sin incluir el juego de ayer, Manny tenía 52 partidos con los Dodgers y un promedio de bateo de .400 (185-74) con 17 jonrones y 53 empujadas.
Ryan Howard no tuvo un gran promedio de bateo (.250), pero fue el mayor jonronero (48) y empujador (146) de las Ligas Mayores, y sobre todo el cañón en el cual los Filis descansaron para ganarle la batalla a los Mets.
Carlos Delgado tuvo uno de los inicios más pobres de su carrera, tanto así que constantemente era abucheado en Shea Stadium. Pero desde junio 27 se convirtió en uno de los bateadores más feroces de la liga, levantando el voltaje de los metropolitanos.
En tanto, Albert Pujols fue un bateador destructivo todo el año, consiguiendo las cifras globales más impresionantes del viejo circuito (.356, 37 jonrones y 115 remolques). Sin embargo, los Cardenales quedaron fuera de la pelea.
¿Quién de ellos merece el título de Jugador Más Valioso de la Nacional?
Aunque solamente jugó una porción de la temporada con los Dodgers, Manny transformó a este equipo y le dio lo que necesitaban. Y Howard, con un gran cierre y bateo oportuno, le permitió a los Filis superar a los Mets. Ahí está la pelea.
En la Americana, el pequeño Dustin Pedroia lució inmenso con Boston, los que perdieron a Manny y sufrieron de los altibajos de David Ortiz. Pedroia fue líder de la liga en hits, dobles y anotadas, además de pelear el título de bateo.
Otra figura de mucho peso fue Justin Morneau, de Minnesota, mientras que Josh Hamilton, de Texas, bajó su intensidad en la segunda mitad, y Carlos Quentín, de los Medias Blancas, se lesionó.