- Atentado deja 53 muertos
El Gobierno de Pakistán acusó a los militantes talibanes afines a Al Qaeda del atentado suicida con un camión bomba contra el hotel Marriott de Islamabad que mató a 53 personas e hirió a 266, según el último saldo de víctimas, mientras sigue la búsqueda de cadáveres entre las ruinas.
Una grabación de las cámaras de seguridad del hotel difundida prueba que la matanza podía haber sido peor si el kamikaze hubiera logrado superar una segunda barrera de seguridad.
En el vídeo se puede ver un gran camión de color oscuro dirigiéndose a la barrera de acceso al aparcamiento del hotel y derribándola.
En su avance, el vehículo se topa con un segundo obstáculo, el rastrillo metálico que se levanta automáticamente al paso de cualquier vehículo.
Vídeo de la explosión
Luego puede verse al conductor muy agitado. El consejero de Interior del primer ministro, Rehman Malik, que presentó el vídeo a la prensa, dijo que el kamikaze ordenó a los guardias que bajaran el rastrillo.
El suicida hace estallar entonces una bomba aparentemente de escasa potencia que hacer arder la cabina. Tras unos instantes de estupor, los guardias tratan de apagar el incendio.
Unos minutos después, la cámara se apaga por la enorme explosión que devastó el hotel.
El ministerio de Interior informó que el camión estaba cargado con 600 kilos de explosivos.
“Todos los caminos conducen a Fata”, dijo Mailk, usando el acrónimo con que se conocen las áreas tribales fronterizas con Afganistán donde se esconden los activistas fundamentalistas.
“Lleva el sello de Al Qaeda”, dijo a la AFP una fuente que participa en la investigación. “Fue un atentado al estilo de los de Al Qaeda”, sentenció.
Entre las víctimas mortales figura el embajador de la República Checa en Pakistán, Ivo Zdarek, anunció el ministerio checo de Relaciones Exteriores.
Víctimas agentes de seguridad
La mayoría de los muertos identificados son agentes de seguridad de la entrada del hotel, algunos extranjeros que se encontraban cerca de las salidas y transeúntes.