- El “Chocolatito” puso adelante a los púgiles sobre los peloteros
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DE ALEXIS EN BOXEO A DENIS EN BEISBOL
El beisbol y el boxeo son los deportes que más satisfacciones han producido a los nicaragüenses con su cosecha de 10 campeones mundiales, encabezados por Alexis Argüello, y de nueve big leaguers, cuya figura máxima es Denis Martínez.
Una feroz arremetida a los púgiles en los últimos años les ha permitido pasar encima de los big leaguers en el conteo. Sin embargo, es justo aclarar que las oportunidades de peleas de título del mundo están a la vuelta de la esquina, sólo es necesario tener los contactos. En cambio, los peloteros deben batallar por varios años en un coladero llamado Ligas Menores, para dar el salto al Big Show.
Ya se acabó la época en la cual Alexis barrió con el ranking de las 126 libras, antes de arrebatarle la corona al mexicano Rubén “Púas” Olivares, el 23 de noviembre de 1974, en Inglewood, California.
Justamente Alexis fue el pionero de los campeones de boxeo y no sólo ha sido el mejor púgil nica pinolero de la historia, sino uno de los mejores de todos los tiempos a nivel mundial, reflejado en su inclusión al Salón de la Fama de Canastota, Nueva York.
Argüello ganó tres coronas mundiales y nunca las perdió en 16 defensas de sus cinturones. Además de ser campeón pluma, se impuso en las 130 libras ante Alfredo Escalera en 1978 y tres años más tarde se adueñó del fajín de las 135 venciendo al escocés Jim Watt.
Denis fue el primer big leaguer del beisbol y al igual que el “Flaco Explosivo”, ha sido el mejor. El “Chirizo”, que debutó en las Grandes Ligas el 15 de septiembre de 1976 con el uniforme de los Orioles de Baltimore, es el lanzador latino más ganador de las Ligas Mayores, con 245 éxitos.
Detrás de los dos “monstruos” hay otros grandes atletas, como Rosendo Álvarez y Vicente Padilla, pero también decepciones, como David Green, quien lo tenía todo para llegar a ser el más grande entre los grandes, pero la muerte de su padre lo descarriló por completo.
Rosendo fue un gigante de las categorías pequeñas, con los cinturones de las 105 y las 108 libras, más la distinción de haber tumbado a Ricardo “Finito” López en un pleito que finalizó en empate según los jueces, pero que debió ser un triunfo para el nica.
Padilla aún no termina de construir su historia, pero con dos temporadas de 14 triunfos, una de 15 y este año de 13, más una participación en el Juego de las Estrellas, ya tiene muchos méritos. Además, es el atleta nicaragüense con el contrato más jugoso de la historia, al firmar en el 2007 con los Rangers de Texas por tres años y 34 millones de dólares.
Los hay carismáticos, como Ricardo Mayorga, o verdaderos ejemplos de esfuerzo y sacrificio en Marvin Benard y Adonis Rivas.
Mayorga habla mucho para llamar la atención sobre sus combates, pero ha dejado de ser gracioso al no ganar los últimos de ellos. Sin embargo, de uno u otro modo mantiene el interés del público.
Las historias de Benard y Adonis son para guardarlas y releerlas constantemente. Nadie daba nada por ellos, pero aprovecharon una oportunidad y se establecieron en sus respectivos deportes. El patrullero costeño firmado por mil dólares por los Gigantes silenciosamente fue subiendo en las Menores hasta irrumpir con el equipo de la Bahía en 1995 y compartir durante ocho años los jardines de San Francisco con el mejor pelotero de esta época, Barry Bonds.
En tanto, Adonis fue llevado como “carne de cañón” a enfrentar al mexicano Diego “Pelucho” Morales el 20 de noviembre de 1999 en Las Vegas, pero después de 12 emocionantes asaltos el nica salió con el cinturón de las 115 libras de la OMB. Además, se esforzó y más adelante atrapó la corona de las 112 libras.
Tanto Benard como Adonis superaron las expectativas a su alrededor y tuvieron una carrera de la cual pueden sentirse orgullosos.
Algunos sorprendieron con su inesperado salto, como el lanzador costeño Albert Williams, a quien se le siguió la pista hasta una semana después de su ascenso a las Mayores en 1980, o bien el inesperado arrebato de Eduardo Márquez de la corona de las 105 libras de la OMB al español Jorge Mata.
En el caso de Green, llegó de 21 años a las Ligas Mayores con San Luis en 1981 y los expertos lo llamaron el próximo Roberto Clemente. Sin embargo, ni siquiera despegó.
Ahora tenemos a Román “Chocolatito” González, el décimo campeón mundial y quien tiene asombrados a los entendidos con su boxeo limpio y explosivo. Aparentemente, Román tiene la cabeza bien puesta en su lugar y bajo la tutoría de un implacable profesor como Alexis Argüello debe convertirse en la nueva superestrella del deporte pinolero.