- Siguen labores de rescate en Texas y prohíben retorno a ciudades arrasadas
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Los servicios de emergencia de EE.UU. continúan la búsqueda de supervivientes tras el paso por Texas del huracán Ike, que dejó al menos 32 muertos en ocho Estados y paralizó el funcionamiento de parte de las refinerías en el Golfo de México.
Dos días después que el ojo del huracán impactara en la ciudad de Galveston, en el Estado de Texas, las patrullas de rescate trabajan contrarreloj para salvar vidas y llevar alimentos y agua a los miles de hogares que todavía no han recuperado la energía eléctrica.
El problema se agravó porque se calcula que más de 20 mil personas se negaron a ser evacuadas y se quedaron atrapadas en sus casas.
Hasta el momento han sido rescatadas cerca de 4 mil personas, según la oficina del gobernador de Texas, Rick Perry, en lo que se ha descrito como la mayor operación de búsqueda y asistencia en la historia de ese Estado.
Perry pidió hoy prudencia a la población y señaló que podrían pasar semanas antes de que los habitantes de Galveston puedan volver a sus casas.
“No regresen a Galveston. En este momento no pueden vivir aquí”, dijo el alcalde de esta ciudad en un dramático llamado ayer.
En esa ciudad desaparecieron 150 edificios. Tres compañías de evaluación de riesgos han cifrado los daños provocados por el ciclón entre 8 mil y 18 mil millones de dólares.
Por los menos 37 mil personas permanecen aún en los 248 refugios que puso a disposición de la población el Gobierno.
Sólo en los Estados de Texas y Louisiana unos 2.6 millones de hogares y negocios están sin electricidad, según el Departamento de Energía.
De los 30 muertos, cinco fallecieron en Galveston, pequeña ciudad ubicada en una isla situada entre una laguna y el Golfo de México y que quedó inundada.
Entre ellas, un hombre de 72 años murió en su vehículo cuando intentaba salir de la isla.
En la localidad de Pnehurst falleció una mujer cuando un árbol cayó sobre su casa, y un niño de cuatro años murió en Houston al inhalar el monóxido de carbono de un generador de corriente que estaba usando su familia.
En poblaciones como Orange, Bridge City y Galveston, en el sur de Texas, las autoridades buscaron personas puerta por puerta hasta las últimas horas de la noche del domingo. Muchas viviendas estaban totalmente aisladas, sin luz ni comida.
El resto de fallecidos se han producido tierra adentro en los Estados por los que ha pasado el huracán, que ayer llegó a Nueva York.