ENVIADO ESPECIAL/ JAPÓN [email protected]
En ocasiones, algunos de nuestros boxeadores nos desconciertan. Por momentos parecen apuntar hacia las metas más elevadas: dinero, fama y respeto. Pero luego se convierten en incongruencias de la peor calaña, que sólo buscan menudencias de ocasión.
¿De qué lado está Román “Chocolatito” González? Ahora vamos a averiguarlo, porque en momentos como éste, de frente a su primer chance titular, el pasado, lo que se hizo, sólo sirve en términos de experiencia. Lo esencial es el ahora, el presente.
González ha levantado unas expectativas espectaculares debido al formidable talento que posee y al esfuerzo que se ha realizado en su entorno para garantizarle las mejores condiciones posibles a fin de que se desarrolle y se convierta en algo real.
Sin embargo, ha llegado el momento de su prueba de fuego. El instante en que necesita demostrar que ha conseguido la madurez física y mental para enfrentar retos de magnitud como el que de seguro le propondrá Yutaka Niida, el monarca mínimo de la AMB.
González está aún en construcción, pero ha entusiasmado tanto que muchos le proyectan una carrera tan importante como la de Rosendo Álvarez, y otros se atreven a señalar que potencialmente hablando es lo mejor que ha surgido desde Alexis Argüello.
Mañana vamos a descubrir por dónde andan las valoraciones y qué tal reacciona Román en el momento cumbre. Hay atletas que se consagran a nivel doméstico, pero suelen fallar cuando se requiere de un corazón funcionando a todo vapor para atrapar la gloria.
Hay indicios en los que se soporta nuestro entusiasmo. Además de su instrumental físico, González ha resuelto con claridad cada obstáculo que se le ha presentado. Incluso tiene éxitos ante rivales que han exigido al máximo a Niida.
Pero, eso es parte del pasado. Para Román está llegando su hora. El momento en el que tendrá que mostrar el material del cual está construido. Yo creo que es acero sólido.