- El canciller no sabe qué hará el Presidente en relación a crisis entre EE.UU. y países del Alba
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María José Uriarte y Yader Luna
El canciller Samuel Santos afirmó ayer que será el presidente Daniel Ortega quien decidirá sobre la permanencia en Nicaragua del embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, pero se mostró a favor de la medida aplicada por Bolivia y Venezuela, de expulsar a los embajadores norteamericanos de ambos países andinos.
“Eso (la expulsión o no del embajador Callahan), definitivamente eso es del resorte exclusivo del Presidente de la República (Daniel Ortega), y esperemos que él vaya a ver eso”, indicó Santos.
Y añadió: “Creo que cualquier decisión (de Ortega), tengo la plena confianza, tal a como él ha actuado en el pasado, de que lo va a hacer con total madurez y civismo, como lo ha hecho”.
No obstante, Santos aclaró que todavía no se había comunicado con el presidente Ortega, por falta de tiempo.
Esta semana el Presidente de Bolivia, Evo Morales, expulsó de su país al embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, a quien acusó de conspirar en contra de la unidad de ese pueblo.
En solidaridad con Bolivia, también el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó la salida de su país del embajador estadounidense, Patrick Duddy.
Y ayer, el Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, canceló la ceremonia de entrega de credenciales del nuevo embajador norteamericano, Hugo Llorens, también “en solidaridad” con el pueblo boliviano.
“No rompemos relaciones con Estados Unidos, sólo somos solidarios con Morales, quien ha denunciado la intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos de Bolivia”, dijo Zelaya.
En Nicaragua, aunque Santos no precisó si Ortega aplicará esa misma medida, expresó: “Nosotros también apoyamos todas las gestas que se están haciendo” en esos países, tal como lo celebró el mandatario nicaragüense el pasado jueves.
CANCILLER ACUSA A EE.UU. DE INJERENCISMO
Aunque Santos evitó pronunciarse sobre la posibilidad de que Nicaragua proceda a pedir el retiro de Callahan, acusó a Estados Unidos de estar ejerciendo “algún tipo” de injerencismo en el país, a través de los organismos de la sociedad civil.
A su vez, calificó a los organismos de ser “peleles” del Gobierno de Estados Unidos, para desestabilizar a la Administración de Ortega.
Añadió que existen “fuertes señales de que siguen manejando algún tipo de injerencia a través de esas dizque sociedades civiles”, y que esto ha sido denunciado en diversas ocasiones por el mandatario nicaragüense.
“Sin el orgullo nacional, sin el patriotismo propio, se prestan a juegos de naciones externas, que ellos lógicamente tienen sus propios intereses”, precisó Santos López.
Manifestó que es obvio que existan ocasionalmente diferencias de criterios y de intereses que se contraponen, las que deberían de ser dilucidadas en las instancias internacionales correspondientes, sin embargo, según el canciller, hacen uso de organismos no gubernamentales.
Algunos de ellos en los últimos días son investigados por instituciones gubernamentales.
“Lo malo es que utilicen a algunos peleles en algunos casos que se prestan, peleles que no tienen ningún patriotismo, peleles que se prestan incluso a andar nacional e internacionalmente desprestigiando a Nicaragua, a su actual Gobierno”, observó Santos.
El canciller precisó que son muchas las actitudes, señales y acciones que se observan en organismos de la sociedad civil en Nicaragua, y que las mismas a quienes lesionan es a la población en general, porque según el funcionario, trabajan para que la ayuda económica y financiera que otros países otorgan a Nicaragua sea suspendida o no venga.
ORTEGA NO DEBE CAER EN TENTACIONES
El ex canciller Eduardo Montealegre es del criterio que el presidente Ortega debe tener cuidado de no cometer un error en sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
“El presidente (Daniel) Ortega no debe caer en la tentación, y que Dios nos libre, porque Nicaragua depende de la cooperación externa”, mencionó el candidato a alcalde por la alianza PLC.
En ese sentido, aseguró que Ortega debe valorar lo que le conviene al país y no inmiscuirse en los conflictos entre Estados Unidos, Bolivia y Venezuela.
“Si nos mete a ese conflicto es meterse a la pata de los caballos, y si se mete en eso, por lo general el (país) chiquito es el que sale golpeado. Nada tenemos que ver en ese conflicto entre esos países”, insistió Montealegre.
Además, calificó el lenguaje del Presidente venezolano como “grotesco”, que “ni en los peores años de guerra al presidente Ortega se le ocurrió decir algo así”.
“Váyanse al carajo, yanquis de mierda, que aquí hay un pueblo digno”, gritó Chávez en un acto público el jueves pasado.
HONDURAS DICE QUE NO ROMPE RELACIONES CON EE.UU.
El Presidente hondureño Zelaya dijo que la medida de postergar el recibimiento de credenciales del nuevo embajador norteamericano no significaba que estaban terminando las relaciones diplomática con Estados Unidos.
“Hemos dado el beneplácito y hemos aceptado su nominación por los EUA y lo único que falta es recibir las credenciales del embajador, que es un acto oficial protocolario que lo hacemos los presidentes con mucho gusto, pero en esta ocasión lo único que se ha hecho es postergar el acto protocolario”, afirmó el mandatario en una conferencia de prensa improvisada, según informó el diario La Prensa, de ese país.
“No hay que hacer más aspaviento de lo que significa nuestra acción en pro de buscar que haya solidaridad con el pueblo boliviano y dar a conocer que respetamos la autodeterminación de los pueblos y la no intromisión en asuntos internos de nuestros países”, añadió Zelaya.
“No rompemos relaciones con Estados Unidos, sólo somos solidarios con Morales, quien ha denunciado la intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos de Bolivia”, dijo.
“Se trata de un acto de soberanía nacional, de una coyuntura especial en la que mostramos nuestra solidaridad con Bolivia porque Estados Unidos se entromete en los asuntos de ese país”, agregó.
Afirmó que la decisión de postergar el recibimiento de credenciales de Llorens “no es equivocada… somos una nación pequeña que no tememos represalias de las potencias del mundo, que nos deben tratar con igualdad y respeto”.
Zelaya anunció que recibirá las credenciales de Llorens “en los próximos días en un acto protocolario cuya fecha será discutida entre nuestra Cancillería y los representantes de la Embajada de Estados Unidos”.
La decisión de Zelaya desató una oleada de críticas de empresarios y de políticos oficialistas y opositores, pero el gobernante les restó importancia y afirmó que Estados Unidos sigue siendo “un aliado de Honduras”.
Honduras es el más reciente miembro de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), promovida por Chávez, a la cual se adhirió el 25 de agosto pasado y que también integran Cuba, Nicaragua y Bolivia.
(Con la colaboración de Wendy Álvarez).