Muchos se atrevieron a retar el oleaje que produjo Ike, como en High Island, Texas, pero al final fueron arrastrados y tuvieron que ser rescatados por los guardacostas. (LA PRENSA/ AP)

Houston decide enfrentar a Ike

Huracán de más de 965 kilómetros de ancho entra con toda su furia y arrasa con isla de Galveston [doap_box title=»Toque de queda» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Las autoridades de Houston decretaron anoche toque de queda en algunos sectores de la localidad que estaban bajo orden de evacuación inmediata ante la proximidad del huracán Ike. La disposición […]

  • Huracán de más de 965 kilómetros de ancho entra con toda su furia y arrasa con isla de Galveston
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Las autoridades de Houston decretaron anoche toque de queda en algunos sectores de la localidad que estaban bajo orden de evacuación inmediata ante la proximidad del huracán Ike.

La disposición fue emitida por el alcalde, Bill White, y el juez del condado de Harris, Ed Emmet, después que miles de residentes desobedecieran la alerta de evacuación.

Ike llega a Estados Unidos tras haber dejado un centenar de muertos y una estela de destrucción en el Caribe. En Haití mató a más de 100 personas e inundó al menos tres ciudades, mientras, atravesó Cuba de punta a punta y dejó pérdidas millonarias que se calculan en 3 mil millones de dólares.

El ciclón se mueve en dirección oeste-noroeste a 19 kilómetros por hora y luego de Texas seguirá en ruta hacia el norte.

Triste récord

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La isla de Galveston, en Houston, tiene el triste récord de ser el lugar de EE.UU. donde se ha registrado el peor desastre de la historia del país, cuando también tocó tierra un huracán, el 8 de septiembre de 1900, causando entre 10 mil y 12 mil víctimas mortales. Galveston y Freeport desde ayer empezaron a sufrir las inundaciones. Aún así, 57 mil pobladores de la isla rechazaron ser evacuados.

El huracán Ike, una poderosa tormenta casi tan grande como el mismo Estado de Texas, empezó a golpear ayer la costa, amenazando con destruir poblados costeros y con propinar a rascacielos, refinerías y puertos en la cuarta ciudad más grande del país, el peor impacto de las últimas décadas.

Ayer tarde se reportaron los primeros destrozos por el oleaje que produjo Ike. Un almacén donde se reparaban yates y lanchas fue consumido por el fuego en la isla de Galveston, porque las calles aledañas estaban inundadas y los Bomberos no pudieron llegar al inmueble, dijo Michael Varela, jefe de Bomberos de Galveston.

Conforme se acercaba la tormenta, dejó atrapadas a 60 personas que iban a ser rescatadas de las inundaciones mediante un helicóptero, enviando potentes oleajes sobre el dique de Galveston, de más de cinco metros de alto, rebasando las represas en el área rural de Luisiana y vapuleando un buque de carga de 178 metros, que se averió en el Golfo de México.

UNO DE LOS MÁS GRANDES

Poco más de 1.2 millones de personas en la costa fueron instruidas para dejar la zona antes de la tormenta. Pero las autoridades en tres condados dijeron que alrededor de 90 mil de ellas se negaron a salir, a pesar de las advertencias de los meteorólogos en el sentido de que quienes se quedaran en Galveston enfrentarían una “muerte segura”.

De alrededor de 965 kilómetros de ancho, el huracán es uno de los más grandes en tiempos recientes, cubriendo casi toda la parte norte del Golfo de México.

Anoche, Ike se encontraba 217 kilómetros al sureste de Galveston, avanzando a más de 19 kilómetros por hora. Es un huracán de categoría 2, con vientos de unos 169 kph, pero los meteorólogos esperan que se fortalezca y se convierta en uno de categoría 3, con vientos de unos 179 kph para cuando toque tierra. Eso lo esperaban para esta madrugada en las inmediaciones de Galveston, pasando directamente sobre Houston.

Los meteorólogos advirtieron que debido al tamaño de Ike y la escasa profundidad de las aguas costeras de Texas, podría ocasionar una mareas de 6 metros de altura y olas quizá de 15 metros. Además, podría ocasionar 25 centímetros de lluvias o más.

Para evitar congestionamientos en las carreteras, las autoridades instruyeron a la mayor parte de los dos millones de pobladores de Houston a enfrentar la tormenta porque ya es muy tarde para continuar con las evacuaciones masivas. Sí les pidieron reforzar sus casas y no salir a la calle mientras estén las lluvias y los vientos.

La decisión representa un contraste con la forma en que las autoridades de emergencia reaccionaron ante el huracán Rita en el 2005. Mientras el meteoro se acercaba, las autoridades decidieron evacuar primero a dos millones de personas de las comunidades costeras para llevarlas a Houston. Una vez que estuvieran allá, entonces evacuarían a todo Houston.

Tres días antes de que tocara tierra, Rita subió a la máxima categoría 5 y avanzó hacia la ciudad. Las autoridades de la ciudad y del condado de Harris dijeron a los habitantes que salieran de la ciudad, aunque en ese momento la población de la isla de Galveston atestaba las carreteras. La decisión devino en tragedia: 110 personas murieron durante la maniobra.

SIMILAR AL KATRINA

Las autoridades advirtieron además que la tormenta podría recorrer la bahía de Galveston y enviar un fuerte oleaje por el canal de buques de Houston, hacia el puerto de la ciudad, el segundo más activo de todo Estados Unidos.

La industria petrolera y del gas también está muy atenta a Ike porque avanza directamente hacia el principal complejo de refinerías del país. Los precios de la gasolina subieron a 4.85 dólares por galón ante el temor de que haya desabasto.

Ike también podría desbordar siete pantanos en el área de Houston, inundando barrios que suelen inundarse durante lluvias normales.

Ike sería el huracán más potente en golpear un área metropolitana desde que Katrina devastó Nueva Orleáns en el 2005. En el caso de Houston, sería el primer huracán de importancia en caer sobre la zona desde que lo hiciera Alicia en 1983, concretamente sobre la isla de Galveston, donde dejó 21 muertos y daños por unos 2 mil millones de dólares.

El Centro de Control de la Nasa en Houston cerró operaciones debido a la presencia de Ike, también fueron cerradas por precaución numerosas refinerías de la región de Houston, disminuyendo las capacidades de refinado de Estados Unidos de aproximadamente 12 por ciento. El presidente George W. Bush, decretó el estado de emergencia.

El secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, afirmó ayer en una rueda de prensa que el huracán podría provocar una catástrofe de grandes dimensiones y que se calcula que unos 100 mil hogares se podrían ver inundados por las aguas.

DAÑOS MILLONARIOS

El departamento de Chertoff prevé que Ike puede afectar en general a unas 572 mil residencias y que entre 5 y 7 millones de casas pueden sufrir cortes eléctricos.

El gobernador de Texas, Rick Perry, estimó que el huracán Ike, que ayer entró a territorio de ese Estado, podría provocar 100 mil millones de dólares en daños, lo que sería la catástrofe más costosa de la historia de Estados Unidos.

Los daños podrían ser muy importantes si las aguas, cuya subida podría sobrepasar los seis metros, se meten por el canal que une el puerto de Houston con el golfo de México, declaró Perry a la cadena de información financiera CNBC.

Considerada como la catástrofe más cara de la historia, el huracán Katrina provocó daños por 68 mil 500 millones de dólares.

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