- Denuncia complot de militares y pone en guardia a sus seguidores
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El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ayer la detención de varias personas por un supuesto complot de militares en su contra y su partido llamó al “pueblo chavista” a movilizaciones callejeras ante el presunto intento desestabilizador.
“Hay varios detenidos y el Ministro de Defensa (Gustavo Rangel) ha ordenado abrir una averiguación a través de la Fiscalía militar”, dijo Chávez, en una intervención en un acto con partidarios que ordenó difundir en cadena nacional de radio y televisión.
El Presidente venezolano afirmó que los supuestos planes para matarlo o derrocarlo han sido planificados en Washington y cuentan con la colaboración de sectores de la oposición venezolana.
El ministro venezolano de Defensa, Gustavo Rangel, indicó en una posterior rueda de prensa, en la que compareció con el Alto Mando Militar al completo, que algunos presuntos involucrados en el complot habrían huido a la cercana isla de Bonaire y que otros estaban siendo interrogados.
Chávez acusó a los medios de comunicación privados de no haber informado sobre la denuncia del presunto complot, que fue hecha la noche del miércoles por el presentador Mario Silva, en su programa La Hojilla, en la estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Silva, a su vez candidato oficialista a gobernador en las próximas elecciones regionales de noviembre, presentó en su programa una grabación en la que se escuchan conversaciones entre presuntos militares que hablan de “tomar” el palacio presidencial de Miraflores y atentar contra Chávez.
Las fuentes oficialistas señalaron que los presuntos militares serían el general de División del Ejército, Wilfredo Barroso Herrera; el vicealmirante Millán Millán y el general de Brigada de la Aviación Eduardo Báez Torrealba.
Pero la oposición afirma que la denuncia de supuesta conspiración responde a una “estrategia” electoral del chavismo de cara a los comicios de noviembre y también a un intento del Gobierno de desviar la atención respecto a otros asuntos, como el llamado “caso del maletín” (que se juzga en Miami en la actualidad), en el que se envió el año pasado desde Venezuela a Argentina 800 mil dólares supuestamente destinados a apoyar la campaña de Cristina Fernández a la Presidencia.