- Así se expresa doña Norma Wilson, abuela de Alvarito
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Más que un cuarto para realizar una operación de diálisis, el sitio donde doña Norma Wilson Angus realiza la operación a su pequeño nieto Álvaro José Padilla Wilson, es prácticamente un horno. El calor y la humedad causan desesperación con sólo abrir la puerta. El niño padece de insuficiencia renal crónica, según el dictamen médico que dieron los especialistas del Hospital La Mascota hace unos meses.
Un pequeño cuarto donde antes era uno de los dos dormitorios de la humilde vivienda fue asignado para realizar la diálisis. Las paredes fueron construidas con madera, plywood y zinc.
El calor que penetra en la habitación es sofocante, por lo que es necesario con urgencia un aire acondicionado, dice doña Norma. Alvarito en los últimos años por sus problemas con los riñones visita cada dos meses el Hospital La Mascota, lo que significa 300 dólares sólo en pasaje.
Al Hospital La Mascota, según doña Norma, asiste desde hace cinco años cuando al pequeño se le encontraron los primeros cálculos en los riñones. El drama que vive esta familia en esta humilde casa es tan grande que recientemente don Félix Santiago Tórrez, abuelo de crianza del pequeño, consiguió un préstamo de 19 mil córdobas de parte del Gobierno para poner un negocio, sin embargo, todo el dinero lo han invertido en crear algunas condiciones para que Alvarito no se enferme. Tórrez es un ex militar que llegó del Pacífico y se quedó en Bilwi.
LA DIETA, UNAGRAN PREOCUPACIÓN
Una de las mayores preocupaciones de esta familia de escasos recursos es darle la dieta balanceada al niño enfermo. “La nutricionista nos dio en una página lo que debemos darle de comer en cada tiempo”, explica doña Norma, quien agrega que lo que les mandó la doctora fue darle muchas frutas y verduras. “Eso es lo más caro en esta región. Muchas veces debemos darle la comida que podemos conseguir en el transcurso del día”, sostiene doña Norma.
La abuela de Alvarito aclara que si bien es cierto el pequeño es hijo biológico de una hija de ella, al niño lo atiende como un vástago suyo. “Ella me lo dejó desde el primer día de nacido, entonces no es madre la que engendra si no la que cría los hijos; por él daría mis riñones con tal que viva”, dice doña Norma llorando.
EL APOYO DE MÉDICOSDE LA MASCOTA
El apoyo de los médicos del Hospital La Mascota, en Managua, ha sido muy importante, reconoce doña Norma, sin embargo, aclara que “pese a que los médicos han salido diciendo que el niño no necesita con urgencia el trasplante, yo lo voy a contradecir, porque si tuviéramos las condiciones necesarias creo que mi hijo viviría si problemas, pero deben de entender que somos pobres y no tenemos dinero para darle las mejores condiciones de las que un paciente de este tipo necesita”.
ABUELA DEL NIÑO DICE QUE NO QUIERE DINERO
Doña Norma explica que ella no está pidiendo el dinero de la operación. “Fui clara cuando mandé la carta al presidente Daniel Ortega: pedí que mandaran a mi niño a que le realizaran el trasplante que según los médicos, nos han dicho que vale como 40 mil dólares”, reitera la señora.
Por el momento Alvarito necesita buenas condiciones en su casa, lo que incluye una habitación esterilizada donde se hace la diálisis, con piso, paredes limpias y un aire acondicionado.