- Cabrera superó todos los cálculos
El nandaimeño Everth Cabrera fue el máximo robador de bases de las Ligas Menores, sobreviviendo a una emboscada del dominicano Freddy Guzmán, quien finalizó a dos estafas de las 73 del nicaragüense.
Cabrera fue el mejor pinolero este año en las Menores, con un viaje al Juego de las Estrellas, su inclusión en el All Star de la liga y la escogencia como mejor segunda base defensivo, según los mánagers de la Liga Suratlántica.
El nandaimeño siempre fue elogiado por su fino juego defensivo y agresividad en las bases, pero le hacía falta demostrar que también puede hacer daño con el madero, y este año lo consiguió reuniendo globalmente cifras llamativas, como 136 hits, 25 dobles, 6 triples, seis jonrones, 80 anotadas, 38 remolques y .284 de bateo.
Del 17 al 30 de abril tuvo una racha de 13 juegos dando de hit. También tuvo dos hileras de nueve encuentros robando bases. Reunió un partido de cinco hits, dos de cuatro, ocho de tres imparables y 29 de dos cohetes.
Desde el 19 de mayo, cuando llegó a 26 asaltos, se apoderó del liderato de robos de todos los circuitos y jamás lo soltó. En el último mes, estuvo 10 días fuera por un golpe en su muñeca, así que el dominicano Guzmán borró una diferencia de 10 estafas hasta colocarse a una.
Cabrera jugó en Clase A, así que es muy temprano para augurar que pronto estará en las Grandes Ligas, pero sin dudas dio un gran paso en esa ruta.