El Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, aseguró ayer que las mafias del crimen organizado infiltradas en las altas esferas de su gobierno son las responsables del espionaje descubierto en su contra.
“Hay un sistema del crimen organizado impresionante”, dijo Colom a la prensa al finalizar un acto oficial en la zona fronteriza con El Salvador y con el presidente de ese país, Tony Saca, donde precisó que las mafias están perdiendo totalmente las influencias que tenía en el sistema de seguridad del Gobierno.
Colom denunció que teme “alguna reacción por parte de los que financiaron y provocaron todo este espionaje”. Anunció que él dirige personalmente las investigaciones sobre este caso.
El Presidente denunció, el jueves, el descubrimiento de varios micrófonos, cámaras y transmisores en su Palacio de Gobierno, residencia y oficina de la primera dama Sandra Torres, lo que motivó la salida de los jefes de su seguridad, Carlos Quintanilla y Gustavo Solano.
“La situación es delicada. Eso (el espionaje) es ilegal y hay que frenarlo”, precisó.
El mandatario entregó la custodia de la Casa Presidencial al Ejército, para que realicen un cateo en esas instalaciones en busca de más pruebas. También ordenó la búsqueda de más aparatos de escuchas en los despachos de sus ministros y secretarios.
GATO CASERO
Hasta ahora, el Presidente no ha señalado a nadie aunque consideró que fue alguien de “ahí adentro, que tenía capacidad de dejar entrar o salir”. Las sospechas recaen en Quintanilla.
Igual opina el ex Ministro de Defensa, Julio Balconi, quien cree es poco probable que se “hayan instalado todos esos aparatos en áreas estratégicas de la Casa Presidencial sin conocimiento del encargado de la seguridad, porque no se pueden instalar en un día”.
Grupos civiles de Guatemala afirmaron ayer que con este caso de espionaje se confirma la presencia de “grupos paralelos poderosos”, que funcionan desde hace muchos años en el país.