- Messi, Robles, Saladino, Cielo y Miggi brillaron
[/doap_box]
El argentino Lionel Messi brilló y el cubano Dayron Robles dominó, pero los héroes latinoamericanos de Beijing fueron los medallistas de oro Irving Saladino, de Panamá, en salto largo y los brasileños César Cielo Filho en natación y Maurren Higa Maggi también en salto largo.
A ellos habría que sumarle el argentino Juan Esteban Curuchet, que a los 43 años de edad logró la primera medalla de oro para su país en ciclismo, al ganar la prueba Madison de pista junto a Walter Pérez.
Es cierto, las actuaciones de Messi en futbol, Robles en los 110 metros vallas y Saladino eran de alguna forma esperadas, pero en el caso del panameño se trata de la primera medalla de oro para su país.
Y Cielo sorprendió al Cubo de Agua, a Brasil y a todo el “mundo natación” con su triunfo en los 50 m libre ante los más rápidos del mundo, como el francés Alain Bernard y el australiano Eamon Sullivan.
Algo similar logró Maggi, quien con sólo dos saltos válidos arrebató el oro por un centímetro (7.04 a 7.03) a la rusa Tatyana Lebedeva, la favorita.
Messi fue parte de la exitosa campaña de Argentina en defensa de su oro de Atenas-2004 en futbol, en tanto Robles dominó a placer la prueba de los 110 metros vallas, en la cual llegaba como favorito más allá de la retirada por lesión del crédito local Liu Xiang.
Pero las actuaciones de Saladino, Cielo y Maggi inspiraron a sus países con tres logros históricos, el ya mencionado en el caso del panameño, la primera medalla de oro para Brasil en natación y la primera presea dorada en atletismo para una mujer brasileña.
Saladino, 25 años, voló 8.34 metros para asegurarse el oro por sobre el sudafricano Khotso Mokoena (8.24) y el cubano Ibrahim Camejo (8.20).
Minutos después ya era un héroe nacional en Panamá.
Lo que quedó demostrado a su regreso el jueves pasado: el avión presidencial lo trajo desde Estados Unidos, y en su país fue recibido con toda la pompa.
El presidente Martín Torrijos, que había decretado el jueves como día feriado para los funcionarios, le otorgó un cheque por 50,000 dólares y le anunció que la Ciudad Deportiva, que actualmente se encuentra en reconstrucción, llevará su nombre.
Luego recorrió las calles de la capital ante miles de personas, antes de partir el viernes a su natal Colón, que decretó fiesta regional ese día.
Cielo tuvo un recibimiento similar en su pueblo de Santa Bárbara D'Oeste, Sao Paulo.
El rubio nadador, de 21 años, se batió con los más rápidos del mundo y salió bastante bien parado; bronce compartido con el estadounidense Jason Lezak en los 100 m libre, detrás del francés Bernard y el australiano Sullivan y oro en los 50 m libre, por delante de Amaury Leveaux (Francia) y el propio Bernard.
En esos 50 metros de gloria Cielo marcó un nuevo récord olímpico, 21.30.