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Caravanas de vehículos militares de Rusia abandonaron ayer las poblaciones georgianas de Senaki, Gori e Igoeti, cumpliendo el gobierno ruso parte de la promesa del presidente Dmitry Medvedev, de retirar sus soldados de su pequeño vecino sureño.
El Ministro ruso de Defensa, Anatoly Serdyukov, dijo que las Fuerzas Armadas completaron su retiro de la mayor parte del territorio georgiano hacia la región separatista de Osetia del Sur.
Entretanto, se vio la partida de tanques y soldados rusos de posiciones cruciales en Georgia hacia Osetia del Sur y Abjasia, regiones separatistas apoyadas por Moscú.
Después de la partida rusa de la ciudad estratégica de Gori, aparecieron grúas para desmantelar un retén en la ruta de Gori a Tiflis, la capital de Georgia.
En el oeste de Georgia, una columna de 83 tanques, vehículos blindados y camiones que arrastraban piezas de artillería abandonó ayer la base militar de Senaki rumbo a la frontera con la región separatista de Abjasia. Policías georgianos dijeron que los vehículos provenían de la base, que estuvo bajo control ruso durante más de una semana.
La guerra entre Rusia y Georgia se desató a inicios de agosto, cuando Georgia invadió su provincia separatista de Osetia del Sur, y Rusia lanzó una fulminante contraofensiva que desalojó a los soldados georgianos de la provincia, invadiendo luego territorio georgiano.
Como resultado fueron afectadas las relaciones entre Occidente y Rusia, al extremo que Estados Unidos ha amenazado a Rusia con tomar represalias y sacarla de su participación en organismos internacionales.
Esta guerra dejó al menos 100 mil personas desplazadas.