En el primer día de su Gobierno, el presidente Fernando Lugo volvió sobre sus pasos para recorrer la empobrecida región del norte de Paraguay, de la que por 11 años fue obispo, para confirmar la promesa que le hizo a la población local, de sacarlos del aislamiento y marginación.
Sin embargo, el flamante gobernante no estuvo solo en esta primera acción y contó con la compañía del que se perfila como un crucial aliado de su Gobierno: el Presidente venezolano Hugo Chávez.
Ofrece petróleo a Paraguay
El mandatario venezolano, en un discurso al salir de un oficio religioso, ofreció petróleo a Paraguay. “Todo lo que necesite en este siglo, se lo damos”, sostuvo.
Recordó que el Congreso paraguayo aún no aprobó el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercado Común del Sur (Mercosur), sobre lo que comento que sin meterse “en asuntos internos de Paraguay”, cree que este país es el “más perjudicado de todo el Mercosur por la no presencia de Venezuela todavía como miembro pleno”.
“Lo que queremos es incrementar las compras eliminando aranceles y medidas de restricción”, indicó.
En sus recurrentes críticas a Estados Unidos, Chávez manifestó que “todavía pululan muchos ‘pipiyankis’ por estas tierras: son aquellos que le hacen el juego al imperio en contra de los intereses de los pueblos latinoamericanos”.
El nuevo gobernador departamental y aliado del ex sacerdote, José Ledesma, explicó que “tenemos la firme decisión de llevar adelante una democracia con pan… ya comenzamos a delinear los planes urgentes para enfrentar la penosa situación. Pero estos pueblos se han despertado, Paraguay despertó. Debemos mantener nuestra soberanía para no legar a nuestros nietos un nuevo coloniaje”.