- La Pereza
Que el día se vaya durmiendo o tirado en un cómodo sofá viendo las horas pasar. Ya habrá tiempo para el trabajo. Luviana Torres, de la Agencia Silhuetas, evidencia que la pereza es un pecado capital irresistible, que nos lleva a descansar, incluso antes de estar fatigados. Un enemigo mortal de la laboriosidad, a la que le ha declarado la guerra.