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Con la mirada puesta en lograr más medallas doradas este fin de semana en los Juegos Olímpicos de Pekín, el nadador estadounidense Michael Phelps está cautivando la imaginación de fanáticos del deporte en todo el mundo.
Y muchos (profesionales y principiantes) desearían poder imitarlo en sus proezas físicas. Una de las formas sería siguiendo la rigurosa dieta del atleta, y eso es lo que estuvo investigando la BBC.
Así, se descubrió que Phelps come lo siguiente:
Para el desayuno: tres sándwiches de huevos fritos, con queso, tomate, lechuga, cebollas fritas y mayonesa; luego, tres panqueques con pedacitos de chocolate; una tortilla de cinco huevos, tres tostadas cubiertas en azúcar y un tazón de una avena de maíz; todo eso, con dos tazas de café.
Para el almuerzo: medio kilo de pasta enriquecida; dos sándwiches de jamón y queso en pan blanco con mayonesa; para tomar, bebidas energizantes.
Para la cena: otro medio kilo de pasta (quizás con salsa carbonara) más una pizza grande y más bebidas energizantes.
Estas combinaciones quizás no suenen muy saludables.
Al sumarlas, dan un total de 10,000 calorías por día, lo que podría alimentar a cinco hombres adultos promedio.
Y aún si Phelps, de 23 años de edad, pasa cinco horas cada día quemando calorías, la dieta parece excesiva.
¿Está Phelps siguiendo algún tipo de programa dietético especial dictado por un gurú?
Barbara Lewin, una nutricionista que ha aconsejado a atletas internacionales por más de dos décadas, no cree que sea así.
“A nivel de salud, si siguiese comiendo así a largo plazo, probablemente tendría que visitar a un cardiólogo de manera regular”, dijo Lewin a la BBC.
Ella recomienda evitar las yemas de los huevos, reemplazar el pan blanco con pan integral, agregar más frutas y verduras en la dieta, y expandir los alimentos a lo largo del día, ingiriendo alimentos de manera más frecuente.