“Hay un estancamiento absoluto del desarrollo”

Un “Banco de Desarrollo fomenta la producción y contribuye a la generación de empleos”, sostiene Silvio Baltodano, ex gerente general del otrora Banades, al cuestionar la poca voluntad política que tiene la Administración del presidente Daniel Ortega para impulsar el desarrollo de una banca que contribuya al financiamiento de la producción nacional Silvio Baltodano habla […]

  • Un “Banco de Desarrollo fomenta la producción y contribuye a la generación de empleos”, sostiene Silvio Baltodano, ex gerente general del otrora Banades, al cuestionar la poca voluntad política que tiene la Administración del presidente Daniel Ortega para impulsar el desarrollo de una banca que contribuya al financiamiento de la producción nacional

Silvio Baltodano habla del desaparecido Banco Nacional de Desarrollo (Banades), fundado el 19 de agosto de 1912, con tal nostalgia como si se tratara de un familiar. No es para menos. Trabajó en la institución bancaria por 27 años, muchos de ellos como su gerente general, período interrumpido durante la década de los años ochenta, cuando dejó Nicaragua junto a su familia, escapando del régimen sandinista.

“Hablar del Banco Nacional de Desarrollo es hablar de mi país”, dice Baltodano, abogado de profesión, al recordar el importante papel que jugó en su momento la institución que llegó a financiar actividades medulares de la economía nacional como el algodón y el café, no sólo por ser actividades generadoras de empleos, sino también de crecimiento económico y de fomento a las exportaciones.

Baltodano es claro al afirmar que Nicaragua necesita urgentemente un banco de fomento a la producción, pero lamenta que el gobierno del presidente Daniel Ortega no ha mostrado la voluntad política para impulsar el inicio de sus operaciones, pese a que fue una de sus promesas de campaña.

El año pasado la Asamblea Nacional aprobó la Ley Creadora del Banco Produzcamos y decidió que su presidente y vicepresidente serán nombrados por el parlamento, de ternas que presente el Presidente de la República.

Sin embargo, tal legislación sigue siendo aún una iniciativa de papel, no sólo porque Ortega no envía al parlamento las ternas de quienes podrían asumir los cargos de presidente y vicepresidente del banco, sino también porque no se sabe a ciencia cierta de dónde podría provenir el capital semilla del mismo.

Existen recursos para alimentar el capital semilla del banco de fomento a la producción. Incluso, el mismo Ortega ha admitido que el Gobierno ha dispuesto que la cooperativa Caruna maneje hasta 30 millones de dólares en crédito, como parte de los recursos provenientes del acuerdo de suministro petrolero con Venezuela, que bien podrían ser parte del capital inicial del pretendido banco de fomento.

Baltodano advierte, en entrevista con LA PRENSA, que si se llega a poner en marcha un banco de fomento a la producción, su gestión debe hacerse con la rigurosidad económica que requiere este tipo de instituciones, las cuales, subraya, deben estar libres de cualquier politización para evitar situaciones similares como la ocurrida con el Banades, que cerró operaciones a inicios de los años noventa, luego de ser mal administrado durante los años ochenta.

El especialista en temas de banca y finanzas cree que es oportuno discutir la necesidad de contar en el país con un banco de fomento a la producción, a propósito de que el próximo 19 de agosto de cumplirán 96 años de fundación del otrora Banades, que cerró sus puertas oficialmente el 15 de diciembre de 1998.

¿Cómo ve las necesidades de financiamiento en el país, del sector agrícola? El banco de fomento aún no arranca.

Quien se interesa realmente en el desarrollo de un país es el Gobierno. Si tenemos 10 millones de dólares para formar un banco lo que queremos son ingresos, ganancias, utilidades, es un negocio. O sea, si nos juntamos en una sociedad es para hacer ganancias, esa es la mentalidad del banco privado. El banco estatal no es así, el banco estatal financia con mucho riesgo. La agricultura por ejemplo es un negocio de riesgos. Un banco estatal lleva un alto porcentaje de esa inversión, pero después te pregunto ¿vos sembrás un determinado producto? ¿tenés técnicos? ¿tenés buena tierra? ¿tenés fertilizantes? ¿tenés semillas? Tenés todo, comenzás a trabajar, pero luego no llueve. ¡Perdiste! Entonces es un riesgo, el crédito agrícola es un riesgo, no es una cuestión que voy a ganar fácil. Por ejemplo, estamos actualmente en la canícula cuando no debe llover regularmente, pero hemos visto que ha llovido. Por eso la banca privada no invierte grandes cantidades en este sector agrícola y es lógico, porque tiene miedo de perder, se juntaron los socios para ganar, no para perder.

El sistema financiero se especializa, en especial dos o tres bancos, en créditos para compra de casas, para compra de vehículos, pero no son créditos productivos, eso no produce. Una casa o un auto no me produce, pero es el crédito menos riesgoso porque hay una garantía y tiene la prenda sobre el bien o la hipoteca de la casa. Por una parte digo que tienen razón, porque ellos quieren ganar, pero el banquero estatal, un banco del Estado, ve el asunto como una especie de desarrollo, de apoyo, porque van a financiar un proyecto que tal vez pega, o tal vez no pega; el estudio de factibilidad dice que sí, entonces se mete (a financiarlo). Desde ese punto de vista en mi país no hay ahorita un banco que tenga una mentalidad de desarrollo, porque no hay.

¿Qué es una banca de fomento?

El banco de desarrollo fomenta la producción y contribuye a la generación de empleos. El crédito comercial, pero sobre todo el crédito industrial y agrícola son dos grandes factores de desarrollo. A mí me interesa que el banco de desarrollo genere trabajo, que genere producción para la exportación. Por ejemplo, una persona tiene un establecimiento comercial, una pulpería, y otra persona tiene una fábrica de ladrillos. La persona dueña del establecimiento comercial compra leche y vende leche, aquí no hay una conversión de la materia prima, que sí la hay en la fábrica de ladrillos, entonces ahí hay generación de empleos.

El proyecto de echar a andar el banco de fomento a la producción está estancado. ¿Hay falta de voluntad del Gobierno?

Yo no quisiera señalar al Gobierno diciendo que es inepto para esto, pero sí creo que hay un estancamiento absoluto, el por qué, las razones, se las dejo a cada quien porque en este país estamos viendo lo que está pasando. Pero sí hay un estancamiento absoluto del desarrollo. Como que no hay voluntad política efectivamente para hacer algo, pero el señor Presidente no está bien asesorado, por eso me parece que está haciendo algo que no va de acuerdo con las necesidades del pueblo, porque este país necesita de financiamiento.

¿Para un banco de fomento, cuál sería el capital inicial mínimo que responda a las necesidades?

En la medida que el recurso o capital semilla sea bien manejado por una institución apolítica, en esa medida va a requerir de menos recursos. Te puedo decir, por decir algo, que se necesitan 40 millones de dólares, 100 millones de dólares, lo que sea. Lo importante es que sean para financiar la producción, no otras cosas que no van dentro de las normas financieras de un banco de desarrollo, como préstamos personales, para viajar, para comprar, regalías, porque si es así lo van a quebrar, quebraría como el Banco Nacional de Desarrollo, que quebró por los malos créditos que hubo en la década (del régimen del gobierno sandinista). Entonces, no te puedo decir una suma exacta requerida como capital semilla, pero sí te puedo decir que es importante manejar los recursos de una banca de fomento con buen criterio financiero y crediticio, lo cual lo dudo.

¿Por qué esa duda?

Bueno, lo que estamos viendo en este país está claro, estamos viendo claramente lo que ocurre y sabemos la cultura del no pago que hubo en los años ochenta. Eso arruinó una institución como fue el Banco Nacional de Desarrollo, que fue una de las instituciones de las más poderosas de Centroamérica en aquel momento y con una mora mínima de su cartera.

¿Qué hacer para reducir los riesgos que se presentan en el sector agrícola?

Hay que diferenciar los tipos de crédito, no es lo mismo un crédito comercial que un crédito agrícola, por ejemplo. Al comerciante le vale que llueva o que no llueva, al agricultor claro que sí le vale que llueva o no llueva. El crédito agrícola es el que más necesita de factores exógenos como la lluvia.

Se ha hablado de establecer un seguro agrícola para mitigar los efectos del clima. ¿Es posible en Nicaragua?

En Costa Rica existe el seguro de cosecha, estamos hablando de un sistema bastante desarrollado, yo estuve por 11 años en Costa Rica trabajando para la AID de Estados Unidos. Me di cuenta que está bastante desarrollado el seguro de cosecha. Aquí no tenemos ni los parámetros, ni las condiciones, ni el entorno suficiente como para decir vamos a asegurar esa cosecha. Ahora están llegando al sistema financiero otro tipo de figuras jurídicas financieras que son para apoyar, como el leasing, que es el arrendamiento financiero (de instalaciones, equipos o maquinarias), eso es lo que se está desarrollando.

En el Banco Nacional de Desarrollo teníamos en aquella época 387 agrónomos en todo el país, dándole asistencia técnica al campesinado, eso cuesta plata. Ellos hablaban con los campesinos, porque el crédito bancario no necesita tanto del apoyo de un técnico como el crédito rural. Sin costo alguno el banco tenía en todo el país 387 agrónomos, eso no lo hace nadie, sólo un banco de desarrollo, no lo hace nadie porque eso tiene un costo muy grande. Por ejemplo, en Wiwilí se tenía un agrónomo destacado que le decía al campesino éste es el tipo de fertilizante, ésta es la semilla que va a utilizar, esa tierra es muy fangosa, el campesino recibía esa asesoría. La necesidad del banco de fomento, de desarrollo, es urgente, es urgente.

Se habla de aprovechar el alza de los precios de los alimentos, pero no existe financiamiento.

El café estuvo mal hace unos años cuando el precio del quintal bajó a los 60 dólares, ahora anda arriba de 110, que es un precio bueno. Ocurren fenómenos cuando en unos años subían los precios pero bajaba la producción, después era al revés, eso ocurrió en los años setenta y especialmente en los ochenta. Pero ahora llegamos a los niveles de pobreza, porque no exportamos lo que debemos exportar.

¿Es difícil a corto o mediano plazo el arranque del banco de fomento?

No, no lo visualizo. La ley de creación del banco está desde el año pasado, pero para mí en Nicaragua el problema no es de leyes, es un problema de hombres. Aquí hay leyes, pero no hay gente que las ejecute o la ejecutan a su manera, a mí que no me diga nadie que aquí el problema es de leyes. Entonces, de qué sirve tener leyes bellísimas si no hay hombres que las ejecuten.

¿Qué otras sugerencias o elementos deberían tomarse en cuenta?

En primer lugar que sea manejado eficientemente, cuando digo esto lo que quiero decir es que no se politice, porque si se politiza, como pasó en los años ochenta, van a matar a ese banco. Segundo, que se consigan recursos con donantes, con tasas de interés blandas, más un capital semilla. Por mucho dinero que tengás, lo quebrás si lo politizás. Cuando hablamos de tasas de interés blandas hablamos de tres al cuatro por ciento anual, el BID y el BCIE pueden prestar a intereses blandos. Además, se necesitan plazos largos para pagar, porque por ejemplo, un productor de café necesita más de cinco años para que su plantación renovada de café empiece a producir.

¿Un banco de fomento a quiénes debe atender, a qué tipo de productores?

El banco de fomento va dirigido a todo aquel productor pequeño, mediano o grande que demuestre que tiene capacidad de producir, así de sencillo. Si demostrás que tenés capacidad de producción y de pago, excelente. Además de demostrar experiencia, honradez, historial en el sistema financiero y garantías, por supuesto.

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