- China no presiona y aún no convence
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La mayor pasión fue del público. Las gimnastas chinas se comportaron estoicas en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Su misión era clara: establecer la mejor marca posible y luego esperar a ver si las estadounidenses podían superarla. No pudieron.
Hubo una que otra sonrisa, especialmente de Deng Linlin después de una excelente demostración en el caballete. Y He Kexin, el centro de una controversia sobre su edad antes de los Juegos, derramó lágrimas al caerse de las barras asimétricas.
Las chinas barrieron los cuatro aparatos y sumaron 248.275 puntos, 1,475 más que las estadounidenses.
Las anfitrionas, muchas de las cuales no parecen tener edad ni siquiera para asistir a la secundaria, cometieron algunos errores pero de igual forma establecieron un precedente difícil de igualar por Estados Unidos.
El equipo de Estados Unidos se vio perjudicado por la lesión de Samantha Peszek, que sufrió un esguince de tobillo.
Peszek y Chellsie Memmel hicieron una prueba cada una, las barras asimétricas, y no les fue muy bien. Memmel incluso se cayó.
“El desempeño de hoy (ayer) fue cerca de 70 por ciento”, dijo el entrenador chino Lu Shanzhen. “Estoy muy satisfecho con el desempeño de las chicas. Si puedo darles una calificación, diría 70 por ciento, principalmente porque He Kevin se cayó de las barras asimétricas. Es una lástima”.