- A pesar de tener una rica historia y naturaleza, esta zona del país tiene más relación con Costa Rica
[/doap_box]
CORRESPONSAL/COSTA RICA
San Juan de Nicaragua podría ser igual o mejor destino turístico que su vecino Tortuguero —Parque Nacional de Costa Rica ubicado 25 kilómetros al sur de este alejado pueblo nicaragüense— donde el turismo ecológico genera más de 70 millones de dólares anuales, según cifras oficiales.
Sin embargo, para que el turista se traslade con rapidez, deje divisas y genere mayor inversión, San Juan requiere de un aeropuerto, con sus oficinas migratorias, de aduanas y con una pista donde pueda aterrizar una aeronave que transporte veinte o más pasajeros .
Y si es posible, opinan diversas fuentes, debería construirse el muelle flotante que se ha prometido, el cual forma parte del proyecto Ruta del Agua que aún no se ejecuta en la localidad.
Pero todo ello continúa siendo el sueño colectivo de un pueblo que quiere recuperar auge, después de haber desaparecido una ciudad postcolonial que acá existió.
ENORME POTENCIAL
Encallado sobre una región paradisíaca, a una orilla del río Indio, en el Caribe sur nicaragüense, San Juan del Norte o Greytown como era conocido anteriormente, es un pueblo de 1,900 habitantes que tiene mucho que ofrecer al turismo, empezando por su historia.
Pero también ofrece pesca deportiva y excursiones de montaña sobre la Reserva Biológica Indio Maíz, donde se pueden observar cientos de aves, así como pumas, monos, tigrillos, tortugas y venados, entre otros.
Agua por doquier, incluida la paradisíaca laguna verde del río San Juan, cuyas orillas serpentean los márgenes de un histórico terreno que aún alberga las tumbas de británicos, estadounidenses, masones y católicos, como referencia de que allí existió el histórico pueblo de Greytown que fue dominado por los ingleses y en el siglo XX desapareció.
Igual de exótico es el hotel de montaña Río Indio Lodge, que junto a las bellezas naturales que lo rodean, literalmente se está desperdiciando, a pesar que es parte de un conjunto que puede activar la economía de la región y sacar de la pobreza a sus habitantes, según su gerente, el doctor Alfredo López.
Pero el turista llega a cuentagotas hasta este hotel. Por ello sus socios venderán parte de sus acciones, porque San Juan geográficamente sigue alejada y más bien es uno de esos pueblos fronterizos de Nicaragua que tienen más relación con Costa Rica, a pesar de su distancia.
VIAJE LARGO Y CANSADO
Según el doctor López, para un turista resulta agotador viajar durante ocho horas en lancha desde San Carlos hasta el hotel o el pueblo, o cuatro horas desde Sarapiquí, en Costa Rica, cuando en invierno el cauce del río San Juan sube de nivel.
Pero el tránsito empeora en verano pues los bancos de arena dificultan la marcha de las embarcaciones, incrementando el tiempo de llegada al lugar.
VENDERÁN PARTE DE HOTEL
El poco mantenimiento combinado con el rastro que deja el paso del tiempo y el poco calor humano, por la escasa asistencia de turistas, está destruyendo parte de la estructura del Hotel Río Indio Lodge.
El deterioro es visible sobre la paja de los senderos que sirven de comunicación entre una habitación y otra, así como en el área de piscina.
Por la falta de turistas, parte de los inversionistas norteamericanos se han retirado y se paralizaron los trabajos de ampliación.
AEROPUERTO PODRÍA AYUDAR
“Si se construye un aeropuerto, ya de último con oficinas de enramadas pero que se haga, algunos inversionistas regresarían y no se detendría la venta de algunas acciones a un consorcio suramericano”, dijo el doctor Alfredo López, gerente del hotel.
El extravagante hotel, edificado hace siete años, se ubica a una orilla de río Indio y la laguna verde de San Juan, frente a una enorme draga metálica que rememora los tiempos de la fallida ruta del tránsito.
El hotel está construido de madera, rodeado de jardines y amplia vegetación, con una piscina de 3,500 pies cuadrados, lobby bar, restaurante gourmet y bar de piscina con discoteca.