- Café Chavalos, de Alberto Chamorro, muestra un espejo de adicciones, pero también de esperanzas
Los clientes de Café Chavalos, un bonito restaurante en la ciudad de Granada, conocen los rostros de los jóvenes que atienden allí. Pero no saben que esos rostros esconden pasados crudos, reales y conmovedores.
Ayer se estrenó el documental nicaragüense Café Chavalos, dirigido por el cineasta Alberto Chamorro, quien se inspiró en las “historias increíbles” de cuatro jóvenes que lograron salir de la adicción a las drogas y encontraron una puerta que escondía esperanzas: un restaurante.
El filme logró entretener al público presente gracias al dinamismo de la secuencia de sus imágenes, a una fotografía excelente y al sustancioso contenido.
El restaurante Café Chavalos es sólo el hilo conductor que llevó a los asistentes a conocer la realidad de las adicciones de una juventud desesperanzada, sin recursos y sin visión de futuro.
Las estadísticas escalofriantes que presentó Chamorro en el documental dieron fuerza a los testimonios de los protagonistas, quienes compartieron sus pasados dolorosos.
LAS DOS CARAS
Chamorro lleva al espectador por el lado oscuro de las drogas. Con las imágenes y las palabras, reafirmó que la curiosidad es lo que lleva a los jóvenes a probar drogas, que oler pega lleva a sus consumidores al limbo de la perdición y el olvido; y que la adicción es algo repulsivo e indeseable.
Pero también, el director muestra que los jóvenes no dejan de tener esperanzas, que aún creen en la amistad, el amor y el futuro.
Café Chavalos resultó ser un balance entre el lado negro y blanco de la vida. En momentos el documental logró que el público reflexionara; y luego, en otros logró que riera gracias al sentido del humor de sus protagonistas.
CHAVALOS PRESENTES
Los cuatro jóvenes principales en el filme estuvieron presentes durante el estreno y dijeron sentirse orgullosos de poder mostrar su transformación. El público los saludó con un caluroso aplauso. Chamorro, reiteró que su inspiración llegó gracias a estas increíbles historias.