La avaricia

La avaricia Nunca se posee tanto y Katherine Toruño lo hace evidente. La avaricia es un tentador verdugo que nos ordena temerle a la pobreza. Un pecado capital que susurra al oído que la felicidad se cuenta en monedas de oro.LA PRENSA/C. MALESPÍN

  • La avaricia

Nunca se posee tanto y Katherine Toruño lo hace evidente. La avaricia es un tentador verdugo que nos ordena temerle a la pobreza. Un pecado capital que susurra al oído que la felicidad se cuenta en monedas de oro.LA PRENSA/C. MALESPÍN

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