(LA PRENSA/FOTOARTE: LUIS GONZÁLEZ)

Amor y sexo en números

El amor y el sexo siempre es buen tema de conversación. Puede ayudarnos a sobrellevar la fila de un banco o convertirse en controversia en una noche de tragos, pero… ¿Qué dicen las estadísticas? [doap_box title=»Datos de la investigación» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Las estadísticas que de este escrito fueron tomadas del documento Expectativas y realidades: Jóvenes […]

  • El amor y el sexo siempre es buen tema de conversación. Puede ayudarnos a sobrellevar la fila de un banco o convertirse en controversia en una noche de tragos, pero… ¿Qué dicen las estadísticas?
[doap_box title=»Datos de la investigación» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Las estadísticas que de este escrito fueron tomadas del documento Expectativas y realidades: Jóvenes nicaragüenses navegando entre las olas del género, sexualidad, VIH y más. Documento elaborado por Puntos de Encuentro que ofrece un resumen de algunos de los patrones más contundentes que surgieron del análisis preliminar de frecuencias simples de un estudio de panel longitudinal, realizado en Nicaragua entre 2003 y 2005, con más de tres mil adolescentes y jóvenes de Estelí, León y Juigalpa.

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Todo comenzó durante una conversación en la fila del banco. Después de treinta minutos, la señora que estaba frente a mí escupió la pregunta como si de ello estuviéramos hablando toda la mañana. ¿Hacia dónde va a parar la juventud de ahora? La preguntona en cuestión es de las típicas personas que ven el pecado caminando por todos lados. Su cuestionamiento estaba dirigido a una adolescente que vestía, según ella, de manera provocadora: minifalda y camisa pegada. “Por eso ahora no llegan ni a los 15 años cuando ya salen embarazadas”, se respondió a sí misma.

El detonante no podía ser otro. El tema ya no era sólo de dos personas, de pronto hasta los que colmaban la fila tipo gusano metían su cuchara. Unos hablaban de la virginidad, otros del VIH/Sida, en fin todos eran conocedores del tema. Todos señalaban a una o a otra persona. Contaban historias de vecinas, parientes y hasta propias.

Intrigado por los números busqué información al respecto y encontré datos estadísticos que aunque son del 2005, es la única encuesta realizada en el país sobre el tema. La misma se hizo en Estelí, León y Juigalpa, y destaca que la mayoría de las mujeres y hombres sexualmente activos (el 90 por ciento) comenzó su vida sexual a los 15 años o más. ¡Ve, la señora de la fila no estaba tan perdida!, me dije. Un dato interesante es que el 96 por ciento de las mujeres encuestadas reportó haber tenido su primera experiencia sexual con una pareja de 16 años o más.

CADA OVEJA CON SU PAREJA

Otro señor en la fila se refirió al tema de las parejas jóvenes. Con la mirada fija en piso y tratando de no dar muchos datos, contó la historia de su hija que “se metió con otro chavalo y ahí están aguantando hambre” … Los numeritos dicen que el 60 por ciento de los jóvenes dijo tener una pareja (definida como novia/novio, compañera/o de vida, o esposa/o), comparado con el 41 por ciento en el 2003. En el transcurso del estudio el porcentaje de jóvenes que dijeron tener hijas e hijos aumentó de un 17 por ciento en 2003 a un 25 por ciento en 2005.

VÍRGENES AL MATRIMONIO

El tema de la virginidad fue el más polémico de la fila. Uno opinó que no tenía ningún sentido llegar virgen al matrimonio. Otro que era el mejor regalo que la pareja podía darse el día de la boda. La cajera con los ojos puestos en los “usuarios” que animaban aquella tertulia, no dejaba de contar mentalmente los billetes que pasaban por sus dedos.

En la encuesta, la mayoría de las mujeres dijeron que era más importante para ellas que para los hombres llegar vírgenes al matrimonio.

Más de la mitad de la población encuestada estuvo de acuerdo con esta idea (mayoritariamente el grupo de 14 a 18 años). Eso sí, más de un tercio del total de jóvenes coincidió con la idea que “una mujer que ha tenido varias parejas sexuales es una mujer fácil”.

En general, más hombres que mujeres opinaban de esta forma (a excepción de León, donde las actitudes estaban divididas por igual entre hombres y mujeres): el 59 por ciento de los hombres de Juigalpa estuvo de acuerdo comparado con un 40 por ciento en Estelí y León. El grupo de jóvenes de 14 a 18 años estuvo más propenso a estar de acuerdo con esa idea que el grupo de 18 a 25 años.

EL MALTRATO FÍSICO

Y mientras la frase: “Pase” sonaba más alto en mis oídos, alguien en la fila habló del maltrato a las mujeres. Ya frente a la cajera, una frase a mis espaldas resultó insultante.

Me rehúso a repetir la frase pero coincide con las estadísticas que dicen que más hombres que mujeres (28 por ciento de los hombres comparado con el 14 por ciento de mujeres) coincidieron con la afirmación “a veces el abuso sexual es culpa de la muchacha”; en Juigalpa, más del 40 por ciento de los hombres jóvenes concordó con esa apreciación.

Salía del banco apostando a que no importan las ideas preconcebidas que tengamos sobre un tema determinado, siempre la realidad y especialmente las estadísticas son más aterradoras y estos datos me dan la razón.

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