El mexicano Antonio Margarito hizo de las suyas el sábado en el majestuoso MGM Grand de Las Vegas, Nevada, noqueando en 11 asaltos al hasta ese momento invicto puertorriqueño Miguel Cotto, en una pelea electrizante que seguramente formará parte de los grandes duelos entre boxeadores de México y Puerto Rico.
Para muchos, el resultado fue sorprendente, porque Cotto estaba invicto en 32 combates, con 25 nocauts, mientras el mexicano venía de perder cinco de sus 42 peleas en el pugilismo rentado.
No obstante, Cotto confirmó una vez más las desventajas que sufren los boxeadores que vienen subiendo de peso abruptamente ante los problemas con su propio tonelaje.
Es cierto que Cotto tenía cuatro defensas de la corona welter de la AMB, pero en dos de ellas también enfrentó a peleadores que subieron de categoría, como Zab Judah y Shane Mosley, atravesando muchos problemas ante ellos, mientras que en su anterior combate liquidó en cinco al mexicano Alfonso Gómez, un “flan” que le pusieron para hacer una cómoda defensa antes de este compromiso con Margarito, quien sí es un welter establecido desde hace muchos años.
El sábado, Margarito trituró a Cotto como el mismo boricua hizo con muchos de sus rivales. Lo conectó fuerte con muchos golpes ascendentes, su upper cut estuvo efectivo, los ganchos a los costados dieron con mucha certeza, rompiendo una férrea defensa que el boricua empleó con bastante efectividad en buena parte de la pelea.
Cotto se vio indefenso en ese asalto 11. Dos caídas, un rostro abollado y sobre todo el orgullo herido, provocaron que su esquina tirara la toalla para no seguir siendo víctima del certero ataque de “El Tornado de Tijuana”.
La victoria, sin duda alguna, coloca a Margarito en las “Grandes Ligas” del boxeo mundial. Ahora sí puede reclamar peleas con el supuestamente retirado Floyd Mayweather y contra el mismo Oscar De La Hoya en peso welter, para buscar los ansiados millones de dólares, la pelea de su vida, que muchos boxeadores buscan por largo rato.
Pero ojalá que no solicite una pelea con De La Hoya como en sus declaraciones del sábado, cuando prácticamente imploró una oportunidad ante el cotizado “Golden Boy”, quien supuestamente podría enfrentar a Manny Pacquiao en una de sus últimas peleas de su carrera.
Margarito, sin duda alguna, se ganó el corazón de los mexicanos, se ganó el derecho a grandes peleas y ahora sí debe alistarse para recoger los mejores frutos de muchos años de intenso accionar en el boxeo, que le han permitido ganar 10 de sus 13 combates de título del mundo, con dos derrotas y un combate nulo con el boricua Daniel Santos, el ahora campeón superwelter de la AMB.
Y pensar que Margarito por mucho tiempo retó a Ricardo Mayorga, quien ahora está relegado a un segundo plano tratando de conseguir un poco de notoriedad después que venció a Fernando Vargas el año pasado y con un compromiso pendiente contra Shane Mosley, posiblemente para el 27 de septiembre.