- Ginecóloga advierte que el uso de protectores diarios, duchas vaginales, hilo dental y tampones promueven infecciones, trastornos fáciles de tratar pero sobre todo de prevenir
Cuando lave su ropa interior no use detergentes o jabones en polvo, porque los granitos del polvo se meten en la fibra de la ropa interior y por mucho que se enjuague siempre estará ahí y eso le puede producir alergias, picazones y ardores. Lo que sucede es que cuando la persona suda y la ropa se calienta sale el residuo del jabón en polvo y de repente la mujer no sabe que le produce picazón y lo que está sucediendo es alergia al detergente, comenta la ginecóloga Carmen Troya.
Tampoco use suavizantes para su ropa interior, eso sólo debe ser para ropa de fibras gruesas y ásperas como las toallas.
Prefiera jabones de barra neutros, sin colores ni olores para lavar su ropa íntima.
Que su ropa interior sea de algodón. No use licra, seda, nylon, materiales sintéticos ni otro tipo de texturas porque sus fibras son muy pesadas y no permiten que haya una mejor ventilación, ni tampoco absorben la humedad.
Use el hilo dental de manera esporádica. Su diminuto tamaño causa molestias y alteraciones en los genitales. Prefiera una ropa íntima que cubra completamente los genitales.
El papel higiénico que use siempre debe ser de color blanco, nunca use los de colores porque lleva más componentes químicos.
El uso de los tampones vaginales debe restringirse únicamente a los días en que el sangrado vaginal sea muy fuerte. Si lo usa al inicio o al final de la menstruación lo que hará es absorber su humedad normal y dejará abierta las puertas a las bacterias y por tanto a las infecciones.
[/doap_box]
Hace varias décadas las mujeres tenían prohibido hablar de genitales. De eso no se hablaba y menos se tocaba porque era malo, pecado o cochinada. Lo cierto es que la mujer moderna se ha dado cuenta que realmente debe brindarle atención, cuidado y mucha precaución a esa zona del cuerpo que se encuentra en contacto directo con secreciones, orina, menstruación y sudor.
Debido a que hablar de esa zona ha sido un tema tabú por generaciones, las mujeres han cometido una serie de errores en la limpieza de sus genitales, asegura la ginecóloga panameña Carmen Troya.
Troya explica que la limpieza de la vagina se realiza de forma natural, por sí misma y que no debe introducir duchas vaginales para su limpieza. Las paredes de la vagina producen su propio fluido que transporta las células muertas y otros microorganismos fuera del organismo, pero además, cuando la mujer menstrua barre con todas las bacterias, protegiéndola de esa manera.
Para la experta, son especiales los casos de mujeres que pueden usar una vez cada dos o tres meses las duchas vaginales, siempre y cuando la mujer haya tenido una histererectomía. Estas mujeres no menstruan y al no realizar este proceso no tienen forma de que la sangre barra con las bacterias y con las infecciones. Esa secreción se acumula dentro de la vagina, en estos casos se les recomienda que cada dos o tres meses se hagan una ducha vaginal para poder eliminar los residuos, más de eso no necesitan.
La ginecóloga recalca que no se debe introducir absolutamente nada en la vagina, únicamente para sostener relaciones sexuales. Por tanto no haga uso de las duchas vaginales, ni los dedos para limpiarse, tampoco use mangueras para limpiarse. El aseo es únicamente externo.
De adelante ¡para atrás!
Pero el error más frecuente que cometen las mujeres es limpiar sus genitales de atrás para adelante. Lo correcto es limpiar los genitales de la parte donde se tienen los vellos púbicos para atrás, pero lo que comúnmente se hace es lo contrario, por eso la misma persona se convierte en la fuente de contaminación al arrastrar las bacterias del ano a la vulva, asegura la ginecóloga.
El uso de spray vaginales y vulvares es otro hábito que no está recomendado para la limpieza íntima de la mujer. La gente piensa que el olor de la vulva se amortigua con spray, pero lo que hace es mezclar su olor natural con una fragancia artificial y eso altera el PH (acidez de la piel) y puede causarle infecciones u otras molestias.
La limpieza
La experta recomienda que la higiene íntima de una mujer debe limitarse a la limpieza de la vulva, únicamente con agua y jabón y el cambio diario de la ropa interior, es lo suficiente para sentir limpieza y frescor.
Una vez que la mujer se ha bañado, debe secarse bien el área genital. Casi siempre la toalla se pasa por todas partes, menos por los genitales. Esa área genital debe lavarse y secarse muy bien diariamente.
Protectores que dañan
De acuerdo con la ginecóloga Troya, la mujer no necesita proteger su olor y su secreción natural, ni con spray, ni con el uso de protectores diarios, pero si se convierte en mal olor algo así como a pescado, a mariscos, eso quiere decir que usted tiene un infección y necesita buscar la causa de ese olor desagradable y no disimularlo, señala.
Explica que al usar protectores diarios deberán cambiarlos cada dos o tres horas, porque la superficie de la piel de la vulva suda y crea un grado de humedad, sobre todo por estar en medio de las dos piernas y enfrenta fricción constante. El protector diario hace que aumente la temperatura en el área genital, más o menos a un grado más de lo normal; por tanto aumenta el calor y la probabilidad de que las bacterias malas se reproduzcan y evita que la piel de la vulva respire.
Las mujeres piensan que los protectores diarios la protegen, pero lo que en realidad sucede es que tiene más riesgos de contraer infecciones. Con éstos la mujer no se protege a sí misma sino que protege su prenda íntima.
Simplemente jabón
Recientemente se ha lanzado al mercado el novedoso jabón líquido para la limpieza íntima de la mujer: Lactacyd Femina del laboratorio Sanofi Aventis, que tiene la cualidad de mantener los niveles del pH del área genital, previniendo las infecciones o irritaciones vulvoperineales.
Lactacyd Femina es el primer jabón elaborado a base de ácido láctico, una sustancia que permite un crecimiento adecuado de lactobacilos e inhibe el crecimiento de bacterias dañinas en los genitales.
Según especialistas, este jabón está indicado en la limpieza íntima de las mujeres de todas las edades, desde bebé hasta la tercera edad. También está recomendado para las personas de piel sensible con dermatitis, alergias y en pacientes con problemas de continencia urinaria.
La ginecóloga explica que los niveles de acidez de la piel se deben de mantener para evitar la infecciones y otras enfermedades.