- Federer vs. Nadal
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De la final de Wimbledon 2008 se hablará durante mucho tiempo, a menos que Roger Federer y Rafael Nadal se encarguen ellos mismos de superarla. Y, teóricamente, eso podría ocurrir dentro de dos meses en la final del Abierto de Estados Unidos, en septiembre.
La rivalidad entre Nadal y Federer sólo se pone mejor, una que promete cargar al tenis a alturas insospechadas.
Federer tiene 26 años y Nadal 22, y da la impresión de que por siempre estarán enquistados en los dos primeros lugares de los rankings, lo que asegura a corto plazo que deben estar en los lados opuestos de las llaves de los torneos.
Olvídense de Borg-McEnroe, o McEnroe-Connors, o Becker-Edberg, o Sampras-Agassi. Ninguno de esos dúos o cualquier otro en los cuarenta años que lleva la era de los torneos abiertos lograron disputar seis finales en los Grand Slams, lo que Federer y Nadal ya han superado.
Tampoco fueron capaces de animar un electrizante duelo de cuatro horas y 48 minutos en Wimbledon, como el flamante campeón Nadal y Federer hicieron, un clásico de clásicos que se inclinó a favor del español con un marcador 6-4, 6-4, 6-7 (5-7), 6-7 (8-10) y 9-7.
“Tal vez más adelante podré decirme: ése fue un partidazo”, comentó Federer. “Pero ahora mismo, no sé cómo decirlo, no es algo que me hace sentir bien”, añadió.
El diario Daily Mail publicó una foto de Nadal en su portada: “Después de cinco épicas horas de un drama realmente agónico, Nadal gana la mejor final de todos los tiempos”.
¿Quién se pone a debatir ese análisis? Un día después, toda hipérbole para describir el partido queda perfecta para un partido cargado de hitos en juego.