- La presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti, insta al Gobierno a utilizar el turismo como una estrategia de combate a la pobreza, por lo que recomienda al presidente Ortega dejar de ver al pasado y ya no retomar esquemas económicos que “no han dando resultado”. Valenti también habla sobre los efectos que han tenido en el turismo los ataques constantes del Gobierno contra los inversionistas
El sector turístico nicaragüense tendrá, por segundo año consecutivo, un ritmo de crecimiento lento, debido en parte al clima de inseguridad jurídica que impera en el país y la falta de visión del Gobierno que se niega a utilizar el turismo “como una estrategia para la reducción de la pobreza”.
Es la advertencia que hace la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti, quien demanda del Gobierno “más liderazgo” y “que deje de ver para atrás, aferrándose a esquemas viejos que no nos han dado resultado”.
Valenti lamenta la batalla que ha emprendido el Gobierno desde el año pasado en contra de inversionistas del sector turismo, como el conflicto con Barceló, Arenas Bay y Marina Puesta del Sol.
Esa situación ha generado que desde el año pasado el sector enfrente un estancamiento en el área de inversión, que abarca la ejecución de nuevos proyectos como la construcción de hoteles y otros.
Desde el 2007, la inversión dejó de crecer a pasos gigantes. Muestra de eso es que el año pasado sólo se invirtió siete millones de dólares, una poquedad respecto al 2006 cuando fueron 60 millones de dólares, según Valenti.
Sin embargo, el sector intenta este año levantar cabeza, pese también a los embates del alza del precio de los alimentos y el crudo, que han elevado en 40 por ciento los costos de operación del sector.
¿ Cómo puede sobrevivir el turismo nicaragüense, en momentos cuando la economía mundial, y en particular Nicaragua, está siendo sacudida por el alza del petróleo y los alimentos?
Creo que es importante empezar diciendo que la crisis del petróleo y energética es un problema mundial. El sector turismo está enfrentando esta situación a nivel mundial. Los precios golpean en todas partes del mundo. Sin embargo, es interesante notar que a pesar de las recesiones económicas a nivel mundial, el turismo es un sector que ha venido superando las crisis.
Lo que te quiero decir es que esta crisis mundial no es de ahorita, tenemos varios meses en ella, y sin embargo la industria turística ha venido creciendo a nivel mundial.
Pero el turismo nicaragüense no ha experimentado ese dinamismo en su crecimiento. El año pasado apenas creció un seis por ciento…
Efectivamente. En el caso de Nicaragua ha sido bajo el crecimiento del turismo, comparándolo con el resto de Centroamérica. Estamos manteniendo, según los datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), un ritmo de crecimiento igual al del año pasado que fue de un seis por ciento.
Si nos comparamos con los niveles extraordinarios de crecimiento que está teniendo Costa Rica, que está creciendo en un 16 por ciento; Panamá que todavía es más fabuloso, pues en este primer cuatrimestre van con un crecimiento del 25 por ciento; y también están creciendo El Salvador y Guatemala. Pues sí, efectivamente nuestro crecimiento es lento.
Yo me atrevo a decir que está lento el crecimiento porque todavía nosotros como país no estamos haciendo las cosas correctamente. El turismo puede ser utilizado como una estrategia para la reducción de la pobreza.
¿Está excluido el sector turismo de las estrategias de combate a la pobreza que dice el Gobierno impulsar?
No es que nos sintamos excluidos. Lo que pasa es que siento que todavía el Gobierno no se ha dado cuenta de que el turismo puede ser usado como una estrategia para la reducción de la pobreza.
¿Por qué te digo eso? Porque nosotros en los Ejes de Desarrollo, una propuesta presentada por el sector privado al Gobierno, expusimos las metas que queremos cumplir para los próximos años. Esas metas incluyen duplicar el número de alojamientos turísticos, que es muy poco, pues apenas actualmente contamos con cinco mil habitaciones.
¿Cómo el sector pretende alcanzar esa meta si su crecimiento desde el año pasado es de apenas un seis por ciento?
Es cierto. Las metas que nos estamos planteando es duplicar ese número de habitaciones para poder entonces pensar en triplicar los ingresos por concepto de turismo, que el año pasado eran de 255 millones de dólares y ahora estamos hablando de llegar a 700 millones de dólares.
Pero qué pasa, hemos sido muy claros al Gobierno, nosotros podemos cumplir esas metas, pero para eso necesitamos seguridad jurídica en este país.
La seguridad jurídica es vital. Por ponerte un ejemplo, tenemos casi tres años con el tema de la Ley de Costas. Aquí no creen que la no aprobación de esa ley tiene estancada la inversión de más de mil millones de dólares. Ahí están, pero no se ejecutan porque hay temor de parte de los inversionistas.
La no aprobación de la Ley de Costas es en este momento un obstáculo muy grande para que se desarrolle la inversión. Se nos había prometido que se iban a hacer todos los esfuerzos posibles para aprobar esa ley, pero hasta ahora no se ha logrado nada.
Pero algunos diputados aseguran que existen intereses personales de algunos empresarios del sector turismo para que se apruebe esa ley…
Creo que es al revés. Hay algunos intereses en alguna gente de algunos partidos políticos, de que no se corrija, de que se deje abierto un hoyito para que sigan habiendo problemas de propiedad. Nosotros lo que queremos es resolver esa situación.
Algunos han dicho que nosotros estamos insistiendo con el tema de la propiedad porque queremos una nueva “piñata”, eso fue lo que dijo alguien de la bancada sandinista. Eso es al revés.
¿Cuál es la dificultad en este momento? La Ley de 1917, en su artículo dos que actualmente está vigente y que habla que de la costa dos kilómetro hacia adentro son propiedad del Estado, pero ese artículo se está refiriendo a terrenos baldíos, propiedad de la nación, no a los terrenos que son propiedad privada. Ese artículo está siendo interpretado al gusto y antojo de los jueces, y lamentablemente en nuestro país, y esa es una de nuestras mayores desgracias, no hay confianza en nuestro sistema judicial. Son más los corruptos que los honestos en este país.
¿Qué tan necesaria es la seguridad jurídica en el país, en momentos que los inversionistas españoles de Barceló enfrentan un fuerte conflicto con el Gobierno?
El caso de Barceló y lo que enfrentamos el año pasado, que fue muy difícil para nosotros, pues vimos afectados proyectos importantes del sector, como Marina Puesta del Sol, el caso de Arenas Bay, el caso de la Flor de Mayo, está relacionado con el tema de la seguridad jurídica.
Ahí tenés varios proyectos que no han podido ejecutarse, como el caso de Marina Puesta del Sol que debió haber iniciado su segunda fase de inversión de casi 40 millones de dólares.
¿Por qué el Gobierno ha emprendido una fuerte batalla en contra de la inversión privada, y en este caso de inversiones turísticas?
Porque creo que no existe una verdadera conciencia, un verdadero conocimiento de lo que el turismo puede significar para este país en términos de desarrollo y crecimiento.
Si la hubiera, situaciones como la que te mencioné con las otras inversiones no se hubiesen dado. El problema de Barceló no se debería de estar dando tal como está ocurriendo.
El Gobierno debió haber tomado una actitud diferente. En lugar de atizar el fuego, que crea una situación de incertidumbre, de zozobra y de inestabilidad para las inversiones.
Si el Estado, a través de la Procuraduría cree que se le debe algo, está en todo su derecho de demandar y tomar las medidas de acuerdo a la ley.
En el caso Barceló no se debió hacer un secuestro, cuando el contrato establece claramente que en caso de darse diferencia entre las partes se debía recurrir al mecanismo de arbitraje. Es vital que exista un proceso objetivo, pero lamentablemente en este país no hay confianza en la justicia en Nicaragua.
¿Por qué desde que surgió este conflicto entre Barceló y el Gobierno, usted como representante del sector no ha sentado de manera oficial su posición en este conflicto?
Yo sí me he pronunciado.
Pero de manera oficial usted todavía no ha sentado su posición.
Bueno, yo he acompañado a los representantes de Barceló, me he reunido con el Procurador y posteriormente acompañé a los representantes de Barceló a una reunión con el ministro de Turismo (Mario Salinas) y a partir de ahí se inició una serie de contactos. Estamos tratando de ser de alguna manera intermediarios para tratar de encontrar un solución. Y gracias a las pláticas que hemos tenido con el Procurador (Hernán Estrada), donde le planteamos el tema del arbitraje, se logró llegar a eso.
¿Ha buscado usted cómo contactarse con el presidente Daniel Ortega para explicarle los efectos de este conflicto en el clima de inversión?
Con el Presidente todavía no, pero lo hemos hecho a través de su ministro de Turismo, pero sí, es un tema que todavía está pendiente. La reunión debería ser en cualquier momento, pero no tenemos fecha. El Presidente se comprometió a que vamos a tener reuniones mensuales. Me parece que el hecho de que ya se haya llevado el caso a un arbitraje es positivo, pero no abonan a la resolución las declaraciones confrontativas y amenazantes que hace el Procurador.
El presidente Ortega también mantiene un discurso contra Barceló y los inversionistas…
Por supuesto, y nosotros no estamos de acuerdo. No creemos en ese tipo de declaraciones, de subida de tono en contra de la cooperación, que no abonan.
Nosotros le llevamos a los cooperantes nuestro agradecimiento a la cooperación internacional y en particular por el apoyo al sector turismo, como por ejemplo España, la Unión Europea, Alemania, Estados Unidos, entre otros, y cuya cooperación se ha aumentado en los últimos años.
Ahora, cuando más necesitamos de la cooperación internacional, me parece que no es lo más oportuno ese tipo de discursos. Nicaragua es un país que no podrá salir solo adelante, la única manera es uniéndonos todos para trabajar, pero para eso necesitamos traer más inversión nacional y extranjera.
GOBIERNO NO INVIERTE EN PROMOCIÒN
Además del problema de inseguridad jurídica que enfrenta el país, la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti, lamenta el poco presupuesto que destina el Gobierno para promocionar a Nicaragua en el exterior.
Pese a esa situación, según Valenti, el sector espera crecer este año un siete por ciento frente al seis por ciento alcanzado el año pasado.
No obstante, la representante de Cantur reconoció que “hay un estacamiento” en la inversión turística para este año, que hasta abril solamente lleva contabilizados 11 millones de dólares, de acuerdo con datos del Instituto de Turismo (Intur).
“El turismo es muy sensible al tema de la imagen de país, tenemos que enamorar a los turistas, porque nuestro pueblo posee importantes cualidades”, insistió.
Añadió que muestra del desinterés que tiene el Gobierno de invertir en el sector turismo, este año se destinaron pocos fondos para la realización de la Feria del Turismo Travel Marketing, la actividad más importante del sector en la región.
¿Cuánto se está invirtiendo en la promoción del país?
Estamos pésimo, ni siquiera llegamos a un millón de dólares. Hemos bajado porque por lo menos en el 2006 teníamos aproximadamente un millón 400 mil dólares para promoción.
El año pasado bajamos a un millón y este año me han dicho que es menos de un millón.
Nosotros le hemos dicho al Gobierno que declare el turismo como una política de Estado, para que todas las instituciones se aboquen a una estrategia conjunta para impulsar el turismo.
Eso no necesita inversión, solamente que el Presidente lo declare como prioridad nacional.
Este país viene apostando a la agricultura desde que somos independientes, ¿y qué hemos conseguido con eso? Nada. Seguimos siendo pobres, la pobreza sigue creciendo y no se ha encontrado una verdadera fórmula para sacar al país de ese estado de pobreza y más pobreza.
¿Es el turismo esa fórmula idónea para sacar al país de la pobreza?
Por supuesto. El turismo es el único sector que tiene el efecto multiplicador. Costa Rica es el mejor ejemplo. Ese país apostó por el turismo y mirá 28 años después, Costa Rica es líder a nivel internacional en Centroamérica, a nivel latinoamericano, y el año pasado logro más de dos millones de turistas y dos mil millones de dólares en ingresos.