- La ex rehén de las FARC, Ingrid Betancourt, vuelve a ver a sus hijos y dice sentirse “en el paraíso”
EFE
[/doap_box]
-
Notas Relacionadas >
Ver Infografia > Tras seis años y medio de larga y penosa espera, una emocionada Ingrid Betancourt se reunió el jueves con sus hijos, que viajaron desde Francia para encontrarse con su madre que en la víspera fue rescatada por el Ejército desde un campamento de la guerrilla de las FARC en la selva colombiana. “El momento más feliz de toda mi vida es este momento… que estoy con mis niños”, dijo la ex candidata presidencial colombiano-francesa en su segundo día de libertad. Melanie y Lorenzo llegaron junto a su padre Fabrice Delloye, ex esposo de Betancourt, en un avión oficial puesto por el presidente francés Nicolas Sarkozy, y los acompañaba el canciller Bernard Kouchner.
Entre lágrimas y consumida por la emoción, Betancourt no soportó la espera en la pista aérea de la base militar donde aterrizó el avión y subió junto con su madre por las escalinatas del Airbus cuando éste abrió sus puertas, para reunirse dentro de la aeronave con sus hijos.
Betancourt permaneció por varios minutos dentro del avión, donde también estaba su hermana Astrid, quien reside en París.
Luego bajó acompañada por su familia y enfrentó los micrófonos dispuestos por los periodistas y exclamó: “El paraíso, el nirvana; eso es algo parecido de lo que estoy sintiendo en este momento; le doy gracias a Dios por este momento tan bello”.
El nirvana es el perfecto estado de paz y equilibrio espirituales en el budismo. Betancourt es católica.
Entre lágrimas, Betancourt dijo, abrazando a sus hijos: “Son mi orgullo, mi razón de vivir, mi luz, mi luna, mis estrellas… Por ellos seguí con ganas de salir de esa selva, por volverlos a ver”.
Lorenzo, el hijo menor de Betancourt, dijo sentir una confusión de sentimientos al ver a su madre tras su largo cautiverio. “Hemos ganado un combate por la libertad, que es muy preciosa”, comentó en breves palabras.
Betancourt solicitó a los mandatarios de Venezuela y Ecuador, Hugo Chávez y Rafael Correa, que “nos ayuden a restablecer vínculos de amistad, de fraternidad, de confianza, con el presidente (Álvaro) Uribe”.
ORTEGA NO HA LLAMADO A URIBE
Fue una clara referencia a las frías relaciones del Presidente colombiano con su par venezolano y al rompimiento de relaciones por parte de Correa con Colombia luego que tropas de este país invadieron territorio ecuatoriano para atacar un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El Gobierno colombiano dijo que con excepción de los presidentes de Ecuador y Nicaragua, todos los mandatarios de la región se han comunicado telefónicamente con Uribe para felicitarlo por el operativo.
Chávez y Uribe tienen previsto sostener en los próximos días un encuentro para retomar las relaciones.
“Estamos jubilosos y alegres por la liberación de esas personas, y además, más alegres aún… (porque) se hizo la liberación sin que se derramara una gota de sangre”, declaró Chávez el jueves desde Caracas al referirse a las liberaciones.
CHÁVEZ LLAMA A LAS FARC A DEPONER LAS ARMAS
Reiteró el llamado que hizo el mes pasado a las FARC a que depongan sus armas. “Ojalá no vuelva el tiempo de los fusiles… Yo creo que es otra hora la que estamos viviendo, y hago un llamado de nuevo a la guerrilla colombiana para que lo piense, sus líderes, el Secretariado”, acotó. Chávez expresó su respaldo a que se conforme un grupo de “países garantes” para un acuerdo de paz en Colombia.
En una rueda de prensa en la Embajada francesa, Betancourt afirmó que el rescate de los rehenes “es un golpe dramático” para las FARC, y un “fracaso» para Jorge Briceño, alias Mono Jojoy”, porque los liberados estaban bajo responsabilidad de su bloque.
Explicó que el éxito de la operación denotó una “falta” de comunicación y de coordinación entre los jefes de la mayor guerrilla colombiana.