- Miles marchan en defensa de la democracia, contra Ortega, el hambre y la carestía de la vida
Mercedes Sequeira, Ramón Villarreal,
Jerónimo Duarte, Eddy López y Lucía
Vargas (Corresponsales)
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CORRESPoNSAL / COSTA RICAEl Gobierno que preside Daniel Ortega tuvo ayer una prueba del rechazo que el mandatario descalificó la noche anterior. Miles de personas de diferentes estratos sociales marcharon ayer en Managua para exigir respeto a la democracia y protestar contra su Gobierno, el hambre, la carestía de la vida y la “dictadura institucional” que estiman instala gracias a su pacto con el ex presidente liberal y reo condenado por corrupción, Arnoldo Alemán.
“¡Basta ya! ¡Queremos democracia”, fue el grito en coro que a las 10:30 de la mañana anunció el inicio de la marcha prevista para partir una hora y media antes desde los semáforos del kilómetro cuatro y medio de la Carretera a Masaya, hasta los semáforos del Hospital Militar, en las cercanías de la Laguna de Tiscapa.
Mujeres con bebés en brazos, con niños de la mano, hombres jóvenes, adultos y ancianos iniciaron la marcha con su bandera azul y blanco en las manos. Otros también portaban al lado la del partido que más les simpatiza. Pero el sentimiento revelado era por el pendón bicolor.
“¡No tenemos miedo! ¡No van a callar al pueblo!”, gritaba la gente exaltada, bailando, cantando y golpeando porras vacías con cucharas “porque Daniel nos prometió hambre cero, pero ahora tenemos más hambre”, decían unos que avanzaban por la Rotonda Rubén Darío, mientras un kilómetro adelante, otros ya subían la Loma de Tiscapa.
La ex comandante guerrillera y disidente sandinista Dora María Téllez —quien once días atrás concluyó una huelga de hambre de doce días en lucha por las mismas razones— sentenció que seguirán en las calles hasta que Nicaragua esté libre del pacto Ortega-Alemán.
TEMPRANO DESDE MONIMBÓ, YALAGÜINA Y RESTO DEL PAÍS
María Aguilar, de 82 años de edad, madrugó para participar en la marcha contra el pacto y el hambre, en la capital.
“Yo vivo en (el barrio) Monimbó (de Masaya) y vine a esta marcha porque esto está triste, la comida está cara, no hay consuelo”, dijo la viejecita que comparó la libra de frijoles con el oro, porque desde que el grano subió de siete a dieciocho córdobas sólo lo puede comprar y comer dos veces por semana.
Doña María llegó con su hijo Manuel de Jesús Aguilar, de 63 años, quien gana unos 600 córdobas (alrededor de 30 dólares) semanales en su oficio de fotógrafo. Un ingreso que, afirma, es insuficiente para pagar servicios básicos y alimentar a su familia compuesta por su madre y una hija que estudia Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).
Los Aguilar viajaron por su cuenta desde las siete de la mañana, “porque es mejor temprano que tarde”, dijo doña María, quien cree que “sin Daniel todos estaríamos mejor”.
Juan Bautista Landero, de 40 años, también viajó temprano desde Totogalpa junto a una delegación de cincuenta campesinos del municipio de Madriz, ubicado en el norte de Nicaragua.
El grupo de Landero asistió porque simpatiza con el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), al que junto al Partido Conservador (PC) el Consejo Supremo Electoral (CSE) les canceló a principios del mes la personalidad jurídica, y cree que por eso el viaje no fue en balde.
“Estuvimos despiertos desde la medianoche porque salimos a las cinco de la mañana de Totogalpa para cruzar un tranque que nos habían puesto en Yalagüina. Tuvimos que cruzar caminando para llegar al bus que nos esperaba al otro lado”, explicó.
Al lado de ellos también caminaron varias mujeres con niños que llegaron convocadas por el Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), que también exigió la despenalización del aborto terapéutico, que dicen ha causado persecución y muerte a las mujeres nicaragüenses.
DOS ACTOS CON POLÍTICOS Y CONCIERTOS
Antes de que iniciara la marcha organizada por la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), que reúne a 17 organizaciones de la sociedad civil, dirigentes políticos de la oposición intervinieron en un acto, en el que vistieron de azul y blanco, aunque cada uno con algún distintivo naranja que los revelara como disidente sandinista o un logotipo rojo que los identificara como liberal.
Dora María Téllez, también del MRS, aprovechó para denunciar que los supuestos estudiantes que lanzaron lodo a ella y otros políticos y simpatizantes en la filial de la UNAN en León eran asalariados de las “autoridades universitarias cobardes” que estarían alentadas por “el miedo que la dictadura Ortega- Alemán le tiene al pueblo de Nicaragua, a realizar elecciones municipales libres, a la libertad de expresión y de opinión”, dijo.
Según Téllez, los nicaragüenses han comenzado a cavar la tumba de esa dictadura bicéfala y advirtió que “ahora el pueblo no dejará las calles hasta que se dé la última palada”.
También participó en el acto el coordinador político del MRS, Edmundo Jarquín, quien enfatizó que la marcha no es por banderas políticas sino por la patria y que entre los presentes hay esperanzas de cambio.
El padre Neguib Eslaquit, párroco de Dolores, Carazo, exhortó a la población a “no seguir cautivos” y “devolver la dignidad al pueblo de Nicaragua” que estimó no debe tener miedo a luchar pacíficamente por la democracia.
También el candidato a la Alcaldía de Managua por la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (Alianza PLC), Eduardo Montealegre, y su compañero de fórmula, Enrique Quinóñez, subieron a la tarima para gritar: “No más pacto”, que según el candidato a vicealcalde es un mensaje para El Chile y El Carmen, en alusión a las residencias de Alemán y Ortega, respectivamente.
Montealegre y Quiñónez asistieron a la marcha a pesar de que el partido por el que se postulan se opuso a que lo hicieran, advirtiéndoles que podrían reemplazar sus candidaturas. Pero también tuvieron que luchar para subir a la tarima, porque según algunos miembros de las organizaciones, no se debía partidizar el acto y una vez arriba también debieron forzar la voz porque personas desconocidas sabotearon el audio.
Los políticos, dirigentes sociales y ciudadanos en la marcha gritaron y portaron pancartas en respaldo a la comunidad donante que ha advertido a Ortega los riesgos contra la gobernabilidad del país y repudiaron el respaldo que el mandatario ha dado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al asilar a dos colombianas y una mexicana vinculadas al grupo, luego de sobrevivir a principios de marzo a un ataque del ejército de Colombia contra un campamento de los insurgentes en Ecuador.
La marcha concluyó luego del mediodía con una concentración frente a una tarima cerca de los semáforos del Hospital Militar, donde los hermanos Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy ofrecieron un concierto con algunas de las canciones escritas e inspiradas durante la lucha que hace 29 años derrocó a la dinastía de los Somoza, con quien los opositores ahora comparan al presidente Ortega.
Luis Enrique Mejía aseguró que con esta primera protesta “se está perdiendo el miedo en Nicaragua” e insistió en el reclamo por el respeto a los derechos de autor sobre las canciones que compuso con su hermano, Carlos, y que el Gobierno de Ortega y sus medios usan a su antojo.
Carlos agregó que “Ortega hizo mala ronda y se la pasó el fuego” en alusión a la participación de la población en rechazo a su Gobierno y aunque dijo que el mandatario ya “alborotó las avispas, no se beberá la miel” porque esa es del pueblo cuando acabe con esta nueva dictadura.
sin incidentes
El segundo jefe de Managua de la Policía Nacional, comisionado Luis Barrantes, confirmó que no hubo ningún incidente en el transcurso de la marcha.
La seguridad estuvo a cargo de 200 efectivos de las fuerzas policiales, que también orientaban el tráfico vehicular por las vías donde se desarrollaba la movilización ciudadana.
Un grupo de simpatizantes del Movimiento Vamos con Eduardo, cuando pasaban frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la República, y al observar parte del personal fuera del mismo viendo la marcha, corearon “Fuera los corruptos, que se vayan los traidores”.
Entre los funcionarios que se encontraban fuera del edificio de la Fiscalía se encontraba la fiscal electoral Blanca Salgado.
Asimismo, funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también salieron de las instalaciones del mismo para observar la movilización de los ciudadanos que participaron en la marcha, entre ellos estaba la representante de ese organismo financiero internacional en Nicaragua, Mirna Liévano.
plc quiso agarrar terminación
El jefe de la bancada liberal y el presidente de la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, Maximino Rodríguez y José Pallais, respectivamente, fueron dos figuras del Partido Liberal Constitucionalista que participaron en la marcha convocada por diversas organizaciones de la sociedad civil.
El diputado Maximino Rodríguez manifestó que participaban en la marcha, ya que “el PLC, está en contra de las barbaridades que hace Ortega, contra las políticas erradas de Ortega, tenemos que ser solidarios principalmente con la clase más pobre que hoy ya no puede comer, no puede acceder a los servicios básicos, porque Ortega al final no le interesa gobernar para Nicaragua, sino para el terrorismo internacional”.
Las declaraciones de Rodríguez contrastan con la actitud de su partido que se prepara a elegir magistrados a la Corte Suprema en un acuerdo con los orteguistas.
El diputado Pallais precisó que cualquier manifestación es un ejercicio de la democracia y el derecho de participación que tienen todos los nicaragüenses, donde pueden expresar sin temor todas sus inquietudes.
Desestimó que la presencia de diputados liberales en la marcha, pudiese causar molestias en la cúpula de su partido.
Por la tarde, el PLC emitió un comunicado en el que afirmó que habían designado “una delegación de diputados” para estar presentes en la misma.
Algunas figuras políticas que participaron en la marcha contra el pacto, se pronunciaron a favor de que el Gobierno convoque a un diálogo nacional.
El ex vicepresidente José Rizo aseguró que “nunca es tarde” para convocar un diálogo y la población debe unirse para protestar y hacer sentir “que somos dueños de este país”.
Otros que también destacaron en la marcha fueron el ex vicepresidente sandinista Sergio Ramírez, y los poetas Gioconda Belli, Ernesto Cardenal, Daysi Zamora, entre varios artistas y líderes de la sociedad civil.
También asistieron analistas políticos y académicos como Emilio Álvarez Montalván, Alejandro Serrano Caldera, Alberto Saborío y Sofía Montenegro.