Banderas colgadas en balcones y ventanas, medio millón de personas en el centro de Berlín para mirar el pase de la Mannschaft a la final, contra España: Alemania se encuentra, dos años después de “su” Mundial, otra vez en trance frente al dios futbol, enloquecida con la Eurocopa-2008.
De Hamburgo a Colonia, pasando por Munich o Stuttgart, un enorme clamor ganó las calles de Alemania, tras la victoria de la Nationalmannschaft en semifinales contra Turquía (3-2), sinónimo de pase a la gran final de Viena, mañana.
En todas las grandes ciudades del país, pantallas gigantes fueron instaladas para permitir que los aficionados sigan las proezas de la Selección, con el punto saliente de unas 500,000 personas al pie de la Puerta de Brandenburgo, histórico y simbólico corazón de Berlín.
Unos 29.4 millones de alemanes (con una cuota de mercado del 81.8 por ciento), sobre una población de 82 millones de habitantes, también siguieron pasionalmente el partido delante de sus televisores. No cabe duda que en Alemania el futbol es el deporte rey, con 6.3 millones de federados y 26,000 clubes.
El influyente semanario Der Spiegel encontró un nombre para esta nueva forma de comunión colectiva: el “carnaval de futbol”, mezcla de pasión por el futbol y la necesidad de vestirse con los colores nacionales.
Una victoria de la Nationalmannschaft, y toda la juventud alemana va a las calles a bailar, cantar y beber cerveza vestidos de negro-rojo-oro.
El fenómeno, que comenzó hace dos años con la Copa del Mundo, no es sólo deportivo, en un país en el que los errores cometidos por el régimen nazi hicieron enterrar un orgullo nacional que lentamente florece con el futbol.
“El futbol parece ofrecer a muchos jóvenes la oportunidad de mostrar el modo en que se identifican con su país”, explica Ludwig Issing, profesor de la Universidad Libre de Berlín en la revista Stern.
“No es el aspecto nacionalista que prima, sino la comunión emocional de masas”, añade.
Según una encuesta encargada por Stern, dos tercios de los alemanes consideran positivo ver banderas alemanas desplegadas en todos lados. Algo increíble hacía algunos años.