- Del Pacífico al Báltico, Rusia feliz
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Cientos de miles de personas salieron a la calle en toda Rusia para celebrar en plena madrugada del domingo, entre bocinas y gritos de júbilo, la histórica victoria de su selección de futbol contra Holanda el sábado en Basilea (Suiza) en cuartos de final de la Eurocopa 2008.
El presidente ruso Dmitri Medvedev felicitó al equipo por su “magnífico juego y su soberbia victori”, según el servicio de prensa del Kremlin, después de que Rusia ganara 3-1 a Holanda en la prórroga tras el empate 1-1 en el tiempo reglamentario.
En todo el país los aficionados festejaron el triunfo, entre besos y abrazos, y sólo en Moscú más de 700,000 personas lo celebraron hasta el amanecer, según la Policía.
Muchos circulaban en sus automóviles agitando banderas rusas y dando rienda suelta a su alegría a voz en grito, mientras distintos puntos de la capital se iluminaban con fuegos artificiales.
“No ha habido ninguna violación de la ley, la Policía es muy comprensiva con los aficionados y no les pide que no corten las calles”, explicaba un oficial, citado por la agencia Ria-Novosti.
“Casi no he podido trabajar esta noche, era imposible circular”, confirmaba a la AFP el domingo por la mañana Angelika, una taxista, de 37 años, “feliz” por la victoria.
“Moscú es una ciudad fragmentada en la que cada uno vive aislado y sólo el futbol ha podido reunir así a la gente con la misma alegría”, decía.
“He llorado como un niño”, confesaba mientras aún brindaba con sus amigos al alba Anatoli Smirnov, de 19 años, que trabajó toda la noche en un pub atestado de gente para ver el partido.
La televisión rusa mostraba el domingo por la mañana muchedumbres, celebrando la victoria en los once usos horarios del país, desde la isla de Sajalín, cerca de Japón, hasta las ciudades más occidentales del país.