- Avendaño mantiene proyección del 27% de inflación
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Ver Infografia > Cada mes que pasa, el poder de compra de los nicaragüenses se reduce dramáticamente, afirmaron economistas independientes, durante el foro sobre reducción de los salarios reales, el incremento del precio de la canasta básica y la inflación, quienes ven un futuro difícil para el país, dado el entorno internacional desfavorable por el alto costo del petróleo y de los alimentos a nivel mundial.
El economista Néstor Avendaño dijo que mantiene sus proyecciones de inflación para este año por encima del 20 e incluso hasta el 27 por ciento.
Según afirma “la inflación interanual a mayo es de 21.74 por ciento (según el Banco Central de Nicaragua)”.
Mientras que la inflación interanual de la canasta básica es del 35 por ciento, indica el economista.
El deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores nicaragüenses es marcado. “Al mes de junio (de este año) el 98 por ciento del salario promedio es absorbido por el costo de los alimentos. Allí te lo resumo todo”, dijo Avendaño.
El deterioro del salario mínimo con respecto a la canasta básica es del 20 por ciento, agrega el economista, quien sostiene que el principal factor de presión en la inflación es el alto costo del petróleo.
Alejandro Arauz, economista independiente, asegura que los graves problemas estructurales de la economía nacional son factores que limitan la aplicación de medidas que permitan enfrentar la crisis económica “una inflación que pasa del 20 por ciento es preocupante y limita poder desarrollar políticas económicas de crecimiento más sostenible. La prioridad del Gobierno tiene que estar enfocada a reducir la inflación”, dijo Arauz.
Agrega que el peso de la situación recae sobre el sector más pobre. “La productividad en Nicaragua la está asumiendo la fuerza laboral, los salarios reales están cayendo y los avances para el desarrollo y los cambios están muy rezagados”.
Según afirma, el 38 por ciento de las familias nicaragüenses dependen de una sola persona para sobrevivir, por lo que si esta persona pierde su empleo significará que tres o cuatro personas estarán en el desempleo, afirma.
Otro de los problemas es que la mayor parte de los empleos que se generan en el país están en el sector agropecuario, el cual no cuenta con políticas de desarrollo agroindustrial ni con “un marco de desarrollo tecnológico”, que permita impulsar el sector.
En el corto plazo estos problemas se traducirán en estancamiento productivo en el sector agrícola, debido a factores como el poco crecimiento económico y la alta inflación.
Según Arauz, esto “genera todo un proceso de contracción y de pérdida de empleos y baja capacidad en los procesos productivos. Esto tendrá una baja de productividad que cada año se irá acumulando, y al final la inflación irá aumentando y esto tendrá dos efectos, pérdidas de empleos y alta inflación”.
Este producto aumentó de precio en 50 dólares entre este año y el año pasado, indicó Avendaño, “la desaceleración no sólo es provocada por los problemas de baja en la capacidad de ejecución de inversiones en el país, sino también por los precios del petróleo”.
Según el BCN, al mes de abril se han importado, en petróleo crudo, combustibles y derivados, un total de 278 millones 477.7 mil dólares, con un precio promedio de 98.2 dólares el barril, mientras el año pasado esta cuenta era 204 millones 227.1 mil dólares con un precio promedio de 70 dólares, por lo que según Avendaño, la factura petrolera podría superar los 1,300 millones de dólares, el cien por ciento de las exportaciones nacionales.
Esto, según datos del Presupuesto de la República del 2008, representa el doble del presupuesto del Ministerio de Salud, de Educación, Agropecuario y Forestal, de Transporte e Infraestructura juntos. Además es casi el monto total del gasto del Presupuesto de la República para el 2008 que es de 28,618 millones 106.2 mil córdobas.
ECONOMÍA SIN REACCIONAR
Una desaceleración que el mismo Banco Central reconoció con la publicación del informe del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) en el que dicen que la economía tuvo una reducción en su desempeño de 0.4 por ciento con respecto al año pasado y que además, según Avendaño, podría continuar desacelerándose ya que estos datos reflejan las cifras de la última cosecha del ciclo productivo del año pasado.
FMI PREOCUPADO
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por Luis Cubeddu, expresó ayer su inquietud por la inflación galopante que atraviesa Nicaragua.
Esa preocupación fue manifestada por ejecutivos del FMI a los legisladores de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, en un encuentro sostenido en la sede de ese Poder del Estado en Managua.
El presidente de esa comisión, el liberal opositor Francisco Aguirre Sacasa, dijo a periodistas que el FMI mostró en particular “inquietud” sobre el tema inflacionario.
La inflación interanual (junio 2007 a mayo 2008) en Nicaragua se situó en 21.74 por ciento debido al alza en los precios de los combustibles y los granos básicos en el mercado internacional, según las autoridades.
El Banco Central de Nicaragua (BCN) indicó que la inflación de mayo pasado cerró en 2.78 por ciento, mientras la acumulada en los primeros cinco meses de este año totalizó 9.43 por ciento y la interanual 21.74 por ciento.
Durante 2007, la inflación en Nicaragua cerró en 16.88 por ciento, más del doble de lo pronosticado por el Gobierno sandinista (7.5%) en su primer año de mandato, y superior a la inflación acumulada durante 2006, que cerró en 7.43 por ciento.
El 16.88 por ciento de inflación acumulada durante 2007 se convirtió en la cifra más alta registrada en Nicaragua en los últimos nueve años, y la más alta en Centroamérica ese año.