- Pacientes deben lidiar con porteros malcriados y médicos con mal carácter
Los usuarios del servicio de salud pública de Jinotepe han vertido una serie de denuncias contra algunos médicos que atienden la sala de emergencias del Hospital Santiago, también se quejan de porteros malcriados.
Según algunas denuncias, la nueva modalidad del centro es dejar al paciente en la calle hasta que el portero decide abrir y preguntar qué padecimiento lleva.
“Aquí tengo 45 minutos de estar y no me han atendido. Si usted entra va a ver a los médicos platicando, escuchando radio y tomando café”, dijo una señora que no quiso revelar su nombre.
La población que acude en busca de atención médica debe esperar en las afueras del centro. Se puede observar que el portero abre un poco la puerta de hierro para preguntar que aqueja al paciente.
“Cierra de nuevo la puerta de hierro y se va para adentro. Al rato sale de nuevo y si está de buenas hace pasar al paciente o simplemente le dice que espere afuera. Luego deben lidiar con una persona que pregunta los datos de mala gana”, dice la denuncia.
CAMBIO DE ACTITUD
El doctor Franklin Alfonso Cordero, subdirector médico del Hospital Santiago, admitió que hay quejas de los usuarios por médicos mal humorados y arrogantes y además de los porteros que ya han tomado mucha fama en Carazo.
“Las quejas las vemos como algo muy importante, nos ayuda y como equipo lo analizamos y vemos que si la gente se queja es porque les interesa que nosotros mejoremos”, dijo Cordero.
Al consultarle los nombres y apellidos de los médicos señalados por la población, dijo que diario se reúnen con el cuerpo médico de dicho centro para hacer hincapié en que se debe cambiar de actitud.
ASEGURA QUE DIARIO HABLAN CON PERSONAL
“Diario hablamos con los médicos, porteros y enfermeras, porque tenemos que mejorar, no vamos a cambiar en seis meses, un año, pero hay que luchar con el cambio de actitudes, de valores y principios”, manifestó.
La gente se queja además por constantes abusos de los porteros, quienes son señalados de priorizar a sus allegados o a las personas que les dan una “ayudita”.
“Mientras, hay pacientes que tienen privilegios, hay otros que mueren sólo porque los porteros no dejan entrar a sus familiares”, refirió Carlos Antonio González, quien dijo tener a un hijo hospitalizado por una cirugía de hernia.
“Siempre habrá quejas porque no podemos cumplir con todas las expectativas que la gente necesita, pero intentamos en un 99 por ciento satisfacer las necesidades”, justificó el subdirector médico.
Explicó que hay muchas necesidades aún, que tienen que ver con capacidades humanas, financieras y medicamentos.
Pero asegura que las estadísticas indican que por sala de emergencias se atiende un promedio de 200 a 250 pacientes a diario.
En consulta externa se atienden a más de cien pacientes. Descartó que la mala disposición de algunos médicos por cumplir con su deber, responda al exceso de trabajo.