Monseñor René SÁNDIGO, secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua. ()

Obispo exhorta a no perder la esperanza

Aunque se vea y se sienta un ambiente “tétrico” y “desesperanza” en el país Aunque afirma que el ambiente en el país es “tétrico” y de “desesperanza”, monseñor René Sándigo exhortó a los nicaragüenses a no olvidar que Dios es la esperanza a todo problema y circunstancia. “El ambiente es tétrico, de crisis, donde se […]

  • Aunque se vea y se sienta un ambiente “tétrico” y “desesperanza” en el país

Aunque afirma que el ambiente en el país es “tétrico” y de “desesperanza”, monseñor René Sándigo exhortó a los nicaragüenses a no olvidar que Dios es la esperanza a todo problema y circunstancia.

“El ambiente es tétrico, de crisis, donde se vive con desesperanza; muchos ven el ambiente muy turbio y oscuro: algunos no tienen ganas de seguir caminando, de trazar metas, porque el camino está espinoso y la gente piensa que no vale la pena porque se están truncando sus proyectos”, afirma Sándigo, también Obispo de la Diócesis de Chontales.

Sin embargo, el jerarca católico explicó que hay que ser optimista ante las pruebas que agobian a la sociedad, y puso de ejemplo al profeta Elías, quien desesperanzado por la sequía subió al Monte Carmelo y desde allí miró hacia el horizonte y vio una nube como del tamaño de una mano que le advertía que la lluvia había llegado y con ello la bendición de Dios.

“En este momento es cuando puede aparecer el hilo de la esperanza y optimismo como los tuvo el profeta Elías (…) yo considero que los nicaragüenses no debemos perder la esperanza de que tarde o temprano caerá esa lluvia de bendiciones que sólo Dios nos la da para todos nosotros y de esa forma hará resurgir la vida”, subrayó.

Más fuertes

Sándigo dijo que los momentos de crisis deben alentar a los nicaragüenses a ser más fuertes y optimistas, recordando que la esperanza debe ser el motor para superar cualquier problema sin recurrir a la violencia que es sinónimo de desunión en los seres humanos.

“Creo que en medio de la crisis, la esperanza debe ser nuestro motor que nos mueva a seguir trabajando, cultivando valores, promoviendo la honestidad, el respeto, el bien común y todo aquello que posibilite el fin de la desesperanza, que es sinónimo del fin de la crisis. Yo diría que a tiempos malos, abundancia de bendiciones, el pecado nunca superará la gracia porque donde abunda el pecado sobreabunda la gracia. En medio de tanta planta espinosa surgen flores aromáticas y en Nicaragua tenemos un reto de gente buena que de seguro va a ser instrumento de Dios para sacar adelante a nuestro país”, afirmó monseñor René Sándigo.

Religión y Fe

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí