¿Nos comunicamos bien?

La comunicación asertiva logra el éxito Tengo una compañera de trabajo que cada vez que habla embelesa, cautiva. Tuve la posibilidad de apreciar una presentación suya a sus estudiantes sobre el libro de una prestigiosa autora nacional. ¡Increíble, qué capacidad de comunicación! Lo anterior nos obliga a investigar los diferentes modelos de comunicación. La comunicación […]

La comunicación asertiva logra el éxito

Tengo una compañera de trabajo que cada vez que habla embelesa, cautiva. Tuve la posibilidad de apreciar una presentación suya a sus estudiantes sobre el libro de una prestigiosa autora nacional. ¡Increíble, qué capacidad de comunicación!

Lo anterior nos obliga a investigar los diferentes modelos de comunicación. La comunicación agresiva: estilo de comunicación basado en la jerarquía. Directivo, donde la información fluye en un único sentido: de arriba hacia abajo. En este modelo se asume y presupone que quien tiene el poder y el cargo más elevado tiene también más conocimientos, dotes y habilidades para realizar el trabajo. El cumplimiento de metas se consigue a través de la intimidación y del poder que confiere la posición dentro de la jerarquía establecida. (¡Fatal!) La comunicación asertiva. Estilo de comunicación que está basado en la confianza mutua. Los éxitos que se consiguen con la comunicación asertiva surgen de la implicación personal y de la motivación. (¡Excelente!)

¿Por qué la necesidad de cambiar nuestro estilo de comunicación? Cada uno de nosotros debemos plantearnos cómo llegar a ser más efectivos en nuestra comunicación con los demás; debemos intentar que el tiempo en que permanecemos en nuestro trabajo nos haga sentir mejor, no sólo a nivel profesional sino también personal. Si nos volvemos socialmente más efectivos aumentará nuestra autoestima; es necesario prepararse y aprender a motivar a los demás, saber cómo apoyarles. Es cierto que no todos los tiempos son iguales, pero todo dependerá de la habilidad de cómo afrontar las diversas situaciones. Es cierto que podrán recibirse críticas de jefes, compañeros y subordinados, con las que no siempre estamos conformes ¿Qué hacer? Simplemente elegir la habilidad más adecuada, de tal manera que nuestras relaciones con los demás no se vean resentidas, por ejemplo: escuchar propositivamente, lograr empatía, hacer preguntas, ser recompensante, conducir el pensamiento, buen humor, elegir el momento adecuado.

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