- Cartas al Director
Leyes
“Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera”.
¿Regresan las piñatas?
El uso discrecional de las reservas técnicas del INSS para la ejecución de proyectos de contenido político —como la construcción de viviendas para dirigentes de los CPC en el viejo casco urbano de Managua, donde las empresas constructoras beneficiadas son propiedad de magnates sandinistas— es un abuso del dinero de los trabajadores por los riesgos que implica su recuperación.
Bayardo Arce Castaño no dice nada de los 3.65 millones de dólares dados por el Consejo Directivo del INSS a empresas constructoras propiedad del Ejército, lo que implica competencia desleal a los empresarios de la construcción que no son sandinistas. ¿Qué dicen de todas estas irregularidades y actos de corrupción la CGR, Asamblea Nacional, Cosep, Cámara Nicaragüense de la Construcción, Cámara de Urbanizadores? ¿Estamos en presencia de una nueva “piñata”?
Francisco Salgado Centeno
Negocios turbios
No cabe la menor duda que los sandinistas están dispuestos a apoderarse de las reservas técnicas del fondo de pensiones de jubilación de los trabajadores nicaragüenses. Todavía no han implementado su utilización como capital semilla del Banco de los Trabajadores, tal y como lo propuso el diputado sandinista y connotado agitador sindical, Gustavo Porras, pero para mientras sirven como caja chica de los proyectos de urbanización y construcción de viviendas de empresas vinculadas al Instituto de Previsión Social Militar (IPSM), llegando hasta reformar la ley creadora del INSS, adecuándola a las necesidades del ejército de empresarios que tenemos.
Tecnosa, Tesa, Sinergia, Dexosa, Innicsa, Obrinsa, etc., son los nombres de las empresas en que aparecen coludidos los altos mandos del Ejército con sus contrapartes sandinistas. Las urbanizadoras y constructoras dependientes del IPSM ya recibieron 3.5 millones de dólares del fondo de pensiones de jubilación de los trabajadores asegurados. A su vez, las empresas que tienen como accionistas mayoritarios a Mario Salinas, Francisco López, del Intur y Petronic/Albanisa, respectivamente, se han beneficiado con dos préstamos de 190 mil dólares y 1,088 millones de dólares, garantizados con una finca de café, que si se investiga su historia registral resultará que es de las propiedades confiscadas y repartidas entre los miembros de la corrupta nomenclatura sandinista, siendo su valor de mercado inferior al que le asignaron los “expertos” que la valoraron.
Roberto López Gómez, presidente ejecutivo del INSS, está violando la Ley Orgánica de dicha institución, acompañado en estas irregularidades y actos de corrupción por los restantes miembros de la junta directiva. Tiene sueldo como oficial del Ejército, otro como médico del Hospital Militar y un megasalario como máxima autoridad administrativa del Seguro Social, contraviniendo lo establecido en la Ley de Probidad de los funcionarios públicos. ¿Qué dicen de todos estos abusos e irregularidades los Contralores Colegiados de la CGR?
Al paso que vamos, antes que termine el período presidencial de Daniel Ortega Saavedra, habrán desaparecido para siempre los miles de millones de córdobas de las reservas técnicas del fondo de pensiones de jubilación de los trabajadores nicaragüenses. En estas aventuras de construir casas sobre fallas geológicas para dirigentes de los CPC se dijo al comienzo que los fondos provenían de Albanisa, pero al final y después de las correspondientes denuncias de los medios de comunicación, reconocieron que las están construyendo con dinero de los trabajadores asegurados. Tantas mentiras son para encubrir una suma impresionante de negocios turbios y notorios actos de corrupción. ¿Quién para tantos abusos que cometen los sandinistas con el dinero de los trabajadores nicaragüenses? Recordemos que en la época de los Somoza muchos establecimientos comerciales tenían un rótulo en su interior: “No hay crédito para abogados ni para militares”.
Felipe Cardona Balcáceres
Incompetencia
Este Gobierno actúa con total irresponsabilidad mal gastando los pocos recursos del erario público. ¿Cómo es posible que un proyecto de “Casas para el Pueblo” de esta naturaleza se de el lujo de derribar 12 casas por que a alguien se le ocurrió construirlas en plena falla sísmica, donde desde hace mucho tiempo se sabe que no debe hacerse. ¿Dónde están los profesionales del Gobierno? ¿Hasta cuándo tendremos que soportar tanta incompetencia?
Carlos Cerda Carrillo
“Merienda de negros”
Excelente análisis jurídico el publicado ayer, en la página de Opinión, por la jurista Jessica López, sobre si el petróleo enviado por Venezuela a Nicaragua a través de Petronic y Albanisa genera o no deuda pública. Pero esto sería válido en un país donde imperara un verdadero Estado de Derecho. Desgraciadamente en estos tiempos en Nicaragua el presidente Ortega Saavedra se guía por los mismos principios que el rey Luis XIV de Francia: “L‘Etat c‘est moi”: El Estado soy yo.
Las jugosas utilidades que generan a Albanisa la refinación, distribución y comercialización de los hidrocarburos, son manejadas como secretos de Estado, aunque convertidas en un festín entre los miembros de los entornos político y familiar del binomio Ortega-Murillo.
Esto incrementa la inflación y la corrupción desenfrenada entre los funcionarios públicos y altos cuadros del FSLN.
David Tercero Castillo
Huelga de hambre
Mi paisana matagalpina, Dora María Téllez es digna representante de nuestros in dios flecheros (matagalpas), que hicieron posible la derrota del filibustero William Walker en la Batalla de San Jacinto en 1856. La recuerdo como dirigente estudiantil del colegio San José, pasa a la lucha armada y desaparece de Matagalpa reapareciendo como la número dos del comando que asaltó el Palacio Nacional el 22 de agosto de 1978, consiguiendo la libertad de muchos que hoy disfrutan de las mieles del poder. El libro Epopeya de la Revolución destaca su honradez, cuando en plena guerra saca varios lingotes de oro de la mina El Limón en León y los envía todos a Costa Rica para que Humberto Ortega compre armas y municiones, contrario a lo que pasaba en Matagalpa donde el comandante a cargo limpió toda la bóveda del Banco Central en la que estaba depositado un cuantioso tesoro de los adinerados del Norte de Nicaragua. 30 años después aun no se sabe dónde quedó el botín, sólo sabemos que “el comandante” es asesor del presidente Ortega y uno de los hombres más ricos de nuestro empobrecido país.
La huelga de hambre que inició Dora María Téllez para rescatar la democracia es justa y estoy seguro de que la acompaña el 70 por ciento de la población que está desempleada y aguantando hambre.
“El gobernante falto de juicio es terrible opresor; el que odia las riquezas prolonga su vida”. Proverbios 28:16
Leopoldo Villalta López
La marca del porcino
Quienes peinan canas de seguro recordarán con nostalgia los viejos tiempos en que se deleitaban viendo las aventuras seriadas de El Zorro, que luchaba contra los villanos para defender las causas justas. El personaje vestido de negro y con antifaz era muy escurridizo y siempre dejaba su marca cuando castigaba a los corruptos: una enorme Z, que estampaba con un látigo. Por supuesto que la mafia a la que combatía lo tildaba de bandido, pero el pueblo lo consideraba un héroe.
Este recuerdo me ha venido a la mente al leer la increíble noticia del asesinato del empresario venezolano Pierre Fould Gerges, vicepresidente del Diario Reporte de la Economía, acribillado a balazos en una gasolinera de Caracas por dos sicarios a bordo de una moto, mientras repostaba gasolina el vehículo en que circulaba.
El hecho adquiere relevancia debido a que dicho Diario se ha caracterizado por ser un fuerte crítico de la empresa petrolera estatal PDVSA, a la que acusa de prácticas corruptas. Esta circunstancia había valido al occiso amenazas anónimas de muerte desde hacía más de un año, que ahora se concretaron. No hace falta hilar muy fino para sospechar quién está detrás de este crimen abominable que enluta al periodismo libre y que constituye una clara advertencia a aquéllos que se atreven a denunciar la corrupción imperante en la Venezuela socialista del siglo XXI. Sólo que esta vez no fue precisamente el legendario Zorro el que actuó para enderezar entuertos y hacer triunfar la justicia, sino un siniestro testaferro del autor intelectual, que dejó su huella: la marca del chancho, la del porcino que se atavía con boina roja…
Silvio Avilez Gallo