- En Boaco, entrada del invierno favorece actividad
Con la entrada del invierno, el acopio de leche de la cooperativa Masiguito, en Boaco, ha incrementado en mil galones diarios aproximadamente y de recolectar 8 mil galones ahora se obtienen 10 mil galones.
“El acopio de leche se nos había bajado entre 8 mil y 9 mil galones, pero la producción va para arriba y esperamos recoger en el término de unas dos o tres semanas, unos 12 mil galones diarios”, expresó Julio Fernández, directivo de la empresa láctea Masiguito.
Señaló que para los productores es esperanzador tener el invierno, porque los pastos ya están brotando y la cantidad de leche que se acopiaba “está comenzando a escalar”.
CAMINOS SE DAÑAN
Agregó que en la época de invierno siempre hay problemas con las rutas de leche.
“Los caminos se deterioran totalmente cuando entran los vendavales, ese es el principal problema, entonces el productor no puede sacar la leche de su finca, tiene que hacer queso y venderlo a muy bajo precio”.
Comentó que a pesar de que se reparó uno de los caminos de vital importancia, Rancho Rojo-La Calamidad, en el verano hubo muy poco mantenimiento de esas rutas.
“Yo creo que como siempre vamos a tener grandes problemas, porque se cortan los caminos y el productor es el que pierde”, destacó Fernández.
CUIDADO DEL GANADO
Recomendó vacunar al ganado, sobre todo contra la llamada pierna negra. “Los productores tienen ese cuidado de hacer las vacunaciones correspondientes, en la entrada y salida del invierno”, dijo.
La cooperativa tiene servicio de asistencia técnica; en cuanto a salud animal y para la siembra se da apoyo de mecanización, ya que la gente está muy interesada en sembrar más, no sólo para el consumo, sino para tener otro ingreso.
CAMPAÑA DE HIGIENE
Fernández dijo que en invierno y verano se mantiene una campaña permanente de higiene en el ordeño, para tener leche de buena calidad.
Jonathan Barquero, veterinario de la cooperativa, dijo que se está tratando de mejorar la higiene del ordeño, sobre todo en época de invierno.
“Se busca que el productor, de la manera más rústica posible, logre mejorar un poquito la higiene de su ordeño, lavar y secar la ubre de la vaca y los utensilios que se usan, para minimizar las bacterias que causan la mastitis y la carga bacteriana”, dijo.