Manny Ramírez al momento de disparar el jonrón 500 de su carrera, el pasado sábado en el Camden Yards, de Baltimore. (LA PRENSA/AP)

El mundo de Manny

Todo lo que ha conseguido ha sido a base de mucho esfuerzo [doap_box title=»Bateadores de 500″ box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Ésta es la lista de bateadores de 500 o más jonrones sin incluir la jornada de ayer en las Ligas Mayores. 1. Barry Bonds 762 2. Hank Aaron 755 3. Babe Ruth 714 4. Willie Mays 660 […]

  • Todo lo que ha conseguido ha sido a base de mucho esfuerzo
[doap_box title=»Bateadores de 500″ box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Ésta es la lista de bateadores de 500 o más jonrones sin incluir la jornada de ayer en las Ligas Mayores.

1. Barry Bonds 762

2. Hank Aaron 755

3. Babe Ruth 714

4. Willie Mays 660

5. Sammy Sosa 609

6. Ken Griffey Jr. 599

7. Frank Robinson 586

8. Mark McGwire 583

9. Harmon Killebrew 573

10. Rafael Palmeiro 569

11. Reggie Jackson 563

12. Mike Schmidt 548

13. Mickey Mantle 536

14. Jimmy Fox 534

15. Alex Rodríguez 525

16. Willie McCovey 521

17. Ted William 521

18. Frank Thomas 520

19. Jim Thome 517

20. Ernie Banks 512

21. Eddie Matthews 512

22. Mel Ott 512

23. Eddie Murray 504

24. Manny Ramírez 500

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No es distraído, sino estudioso

Tomado de ESPNdeportes

Olviden, por un minuto, todo lo que saben sobre Manny Ramírez.

Olviden la vez que se metió en la pizarra debajo del Monstruo Verde del Fenway Park durante un cambio de lanzadores y casi no llega a su posición a tiempo antes de que se reanudara el juego.

Olviden que una vez pidió tiempo durante un juego de rehabilitación en las menores para buscar un arete de diamantes que se le había caído al arrojarse de cabeza.

Olviden que una vez le pidió un préstamo de decenas de miles de dólares, nada más ni nada menos, a un periodista deportivo.

En síntesis, olviden todos los “Momentos Manny”. Éstos sólo cuentan parte de su historia y ocultan el hecho más relevante: Ramírez es uno de los mejores bateadores derechos en la historia del deporte.

EL 24 DE 500 JONRONES

Ramírez se convirtió en el 24º pelotero en alcanzar la marca de los 500 jonrones el sábado en el partido ante los Orioles de Baltimore. Entre los bateadores derechos, arrancó esta campaña en el quinto lugar de todos los tiempos en jonrones por turno al bate, ponchando un promedio de uno cada 14.4 turnos. En carreras remolcadas, Ramírez ocupa el cuarto lugar entre los derechos de todos los tiempos.

Nombra cualquier categoría ofensiva y Ramírez encabeza la lista o se encuentra en el selecto grupo de líderes.

¿Porcentaje de slugging? El mejor entre los jugadores activos y cuarto entre los bateadores derechos de todos los tiempos.

¿OPS? Primero entre los jugadores activos y quinto entre los bateadores derechos de todos los tiempos.

Ningún bateador derecho ha conectado más grand slams. Nadie —ni derecho ni zurdo— ha conectado más jonrones en postemporada.

Su racha de campañas de 30 jonrones y 100 carreras remolcadas quedó en nueve en el 2007, cuando se perdió gran parte del último mes debido a una lesión en el músculo oblicuo. Tan pronto como en el 2009, podría unirse a Lou Gehrig y Jimmie Foxx al registrar la mayor cantidad de temporadas con 100 empujadas en una trayectoria profesional (13).

Ha ganado un título de bateo y una corona de carreras empujadas. Ha tenido cinco temporadas de 40 jonrones, cinco de 100 carreras y siete en las que compiló un OPS de 1,000 o más.

Y ha logrado todas estas cosas a fuerza de trabajo.

En contraste con la percepción popular de que Ramírez es alguna clase de erudito al bate que ha marcado números increíbles gracias a su talento natural, lo cierto es que éste se ha ganado su estatus con trabajo.

UN GRAN ESTUDIOSO

Mientras que su forma de vivir es definitivamente casual y relajada, su forma de batear es estudiada y determinada. Ramírez estudia más vídeos que cualquier otro bateador de los Medias Rojas de Boston, analizando su swing con una precisión que haría a Ted Williams desvanecerse de admiración. ¿Quién hubiera dicho que Ramírez también sería un estudiante de la ciencia de bateo?

Tal vez la ética de trabajo de Ramírez no sea tan reconocida porque gran parte de su preparación no se ve. Cuando está de visitante, suele empezar a entrenar a las 10:00 a.m. antes de regresar al hotel para tomar una siesta.

Generalmente, estudia vídeos a puerta cerrada, con tiempo y privacidad para analizar al siguiente lanzador contrario y su catálogo de turnos al bate pasados ante dicho lanzador.

Como el estudiante que ha memorizado el contenido de un examen, Ramírez llega al parque con una sensación de tranquilidad y confianza. Podrá ser frívolo e impredecible fuera del campo de juego, pero no hay sorpresas cuando entra en la caja de bateo.

Manny ha logrado 30+ HR en seis de sus siete temporadas en Boston

“Claro que es natural (su talento)”, dice el jardinero reservista de los Medias Rojas Alex Cora, uno de los amigos más íntimos de Ramírez en el beisbol. “Pero trabaja sobre sus habilidades cada día. Nunca le resta importancia al juego. Sin duda es el hombre más trabajador con quien he estado y he estado mucho con él”.

“Lo veo entrar al club cada día con una gran sonrisa. Y finalmente decidí que la razón por la que está tan relajado es que sabe, él sabe”.

Cuando el partido comienza, los turnos al bate de Ramírez son una belleza. Nada es accidental, todo está diseñado.

UN PERFECCIONISTA

“Incluso cuando todo va bien”, dijo recientemente su compañero Mike Lowell en el diario The Boston Herald, “está probando cosas en la jaula. Siempre está en busca de lo que él cree es el swing correcto”.

Si Ramírez toma un lanzamiento que parece posible conectar, es por un motivo. Tal vez esté preparando al lanzador para más adelante en el turno o en el juego.

Ramírez no se convence con las formas o las teorías convencionales. En 45 conteos de 3-y-0 en el 2007, abanicó apenas tres veces. Claramente, en esos turnos al bate, o mejor dicho, en todas sus apariciones en el plato, tiene otros planes.

“No sé si está preparando a las personas para algo o si sabe qué es lo que pasará o qué”, dice Cora, sacudiendo la cabeza con una mezcla de confusión y admiración. “Tal vez simplemente ve algo que nosotros no vemos”.

A su vez, a la gente le gusta verlo. Sus adversarios lo estudian en las prácticas de bateo y sus compañeros intentan aprender observándolo.

“Cada vez que batea”, dice el mánager de los Medias Rojas, Terry Francona, “apuesto a que la gente no se levanta para buscar una cerveza o para ir al baño. Nunca sabes lo que te puedes perder. Manny es esa clase de bateador”.

Es de los que mezclan potencia con habilidad. Además de sus 500 jonrones, es un bateador puro. ¿Cuán consistente es Ramírez? En ocho temporadas con los Indios de Cleveland, compiló un promedio de bateo de .313. Antes del inicio de su octava temporada con los Medias Rojas, Ramírez había bateado para … exactamente .313.

Es de aquellos que abanican con tanta velocidad que puede esperar a que la bola llegue a él antes de disparar su swing. Cuando conecta, es capaz de enviar la bola a cualquier parte del parque y afuera también.

“Es un bateador completo”, dijo un reconocido cazatalentos. “Solía molestarme que todo el trabajo que yo hacía, toda la preparación, no ayudaban (a poncharlo). Pero me resigné al hecho de que está en una categoría especial. No es que no tenga puntos débiles, pero definitivamente no tiene muchos, te diré eso. Y justo cuando crees que has encontrado la manera de hacerle out, él encuentra la manera de vencerte”.

Las rarezas, sin duda, siguen ahí. Pero las cosas a veces no son lo que parecen. Mira a Ramírez antes de un turno al bate, distraído, mirando al espacio antes de entrar en la caja. ¿Otro “Momento Manny”? No, es Ramírez buscando un punto de enfoque; es Ramírez concentrándose.

“Los tiene a todos engañados”, dice Cora. “Conozco personas todo el tiempo que quieren saber, “¿Cómo es Manny? Cuéntame de Manny”. Quieren saber todas las historias bobas. Pero no saben nada del trabajo duro. No logró todo esto por casualidad”.

¿HASTA DÓNDE LLEGARÁ?

Ahora que se ha unido al club de los 500 jonrones, Ramírez bien podría alcanzar los 600. Los Medias Rojas tienen dos opciones contractuales para el 2009 y el 2010 y Ramírez no está pensando en retirarse pronto. No todo es broma cuando habla sobre alcanzar a Julio Franco y jugar hasta los 40-y-largos.

“El cielo es el límite”, dice Ramírez, repitiendo el mantra que adoptó esta temporada, cuando le preguntaron cuánto tiempo seguiría jugando.

Así es.

“¿Quién sabe dónde terminan las personas?”, dice Francona, encogiéndose de hombros, cuando le pidan que ponga a Ramírez en contexto.

Pero esa es fácil: en Cooperstown, entre los mejores de los mejores.

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